Un arquitecto «escultor» de California gana el premio Pritzker

La Voz AGENCIAS | MADRID

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ROLAND HALBE

Thom Mayne, fundador de Morphosis, galardonado por hacer «edificios útiles y excitantes» Entre sus proyectos figuran la villa olímpica de Nueva York y una serie de viviendas en Madrid.

20 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El californiano Thom Mayne, uno de los bad boys (chicos malos) de la arquitectura contemporánea, es el premio Pritzker 2005. La Fundación Hyatt de Los Angeles anunció ayer la concesión de este prestigioso galardón, dotado con 100.000 euros, a Mayne, fundador del estudio Morphosis y cuyo trabajo se considera representativo de la tradición innovadora de la arquitectura del sur de California. La construcción de la villa olímpica de Nueva York frente a la sede de Naciones Unidas, un proyecto que se llevará a cabo tanto si los Juegos del 2012 se celebran en la ciudad de los rascacielos como si no, es uno de los muchos proyectos en los que este arquitecto de 61 años trabaja actualmente. Otra obras en curso son el nuevo Capitolio de Alaska, el futuro edificio académico para The Cooper Union en Nueva York, y una promoción de 141 viviendas de protección oficial en el ensanche de Carabanchel Madrid). Nacido en 1944, Thom Mayne fundó Morphosis en 1972 y actualmente trabajan con él cuarenta arquitectos y diseñadores. Según el jurado del Pritzker, su arquitectura es «un producto de los turbulentos años sesenta que ha llevado su actitud rebelde y su ferviente deseo de cambio a la práctica» en una larga lista de proyectos que «están sólo empezando a hacerse visibles». El arquitecto, miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras desde 1992, «continúa explorando y buscando nuevas formas de hacer los edificios útiles y excitantes», señala la Fundación Hyatt, que destaca cómo Mayne «usa el arte y la tecnología de hoy para crear un estilo dinámico». De él se pueden ver muchas pruebas -edificios públicos, centros educativos y residencias- en la ciudad de Los Angeles y en el sur de California especialmente, pero también en muchos otros lugares de EE.UU. y de Austria, Taiwán o Corea del Sur. A los edificios citados anteriomente se unirán próximamente otros también en construcción como el Cahill Center for Astrophysics del Instituto de Tecnología de California, en Pasadena. Un «outsider» Desde Morphosis, el arquitecto ha apostado por la arquitectura como una práctica colectiva e interdisciplinar. No en vano Mayne, que mantiene activa su faceta académica en la Universidad de California y como profesor visitante de universidades de todo el mundo, ha afirmado que «un arquitecto trabaja más como un director que como un pintor o un escultor». Mayne mostró ayer su sorpresa por haber sido galardonado con el Pritzker, pues se considera «un outsider », y subrayó que este premio reconoce «la necesidad de tener convicciones, creencias propias y de trabajar con integridad».