La noche del miércoles es la guinda del pastel de la audiencia, la que todas las cadenas quieren conquistar. Los españoles salen menos y ven más tele, por lo que la cuota publicitaria aumenta. En esa noche, Antena 3 se está imponiendo a sus rivales gracias a un producto que goza de la aprobación generalizada de los espectadores: la serie Aquí no hay quien viva . La producción española sobre una alocada comunidad de vecinos no sólo le otorga a la cadena de Planeta el liderazgo del horario de máxima audiencia, sino que le permite también arrastrar a los espectadores hacia Buenafuente para que éste triunfe sobre el todopoderoso Sardá. Anteayer sucedió de nuevo. Aquí no hay quien viva se consolida en su ventaja frente a Los Serrano. La primera fue seguida por 7,5 millones de espectadores, una cuota de pantalla del 39%, mientras que Los Serrano tuvieron 5,7 millones de seguidores (28,8%). Posteriormente, el espectáculo de Andreu Buenafuente convocó a 1,9 millones de espectadores (29,6%), frente al 1,6 millones (24,7%) de Crónicas marcianas. El triunfo de Buenafuente durante dos miércoles consecutivos, mayor aún esta semana que la pasada, se explica por el efecto arrastr e que tiene la serie que lo precede, ya que, por el momento, Sardá sigue convocando al personal el resto de las noches. Mientras, en La Primera, La azotea de Wyoming sigue cayendo en picado y obtiene su peor dato de cuatro programas emitidos: 659.000 fieles (11,8% de cuota), casi seis puntos menos que hace siete días.