Crónica | Investigación literaria En el año del 50 aniversario de «Merlín e familia», el coruñés Juan Manuel López Mourelle publica una investigación sobre la figura del héroe en la narrativa del escritor mindoniense
24 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?ocos escritores han utilizado tanto en su obra la figura del héroe literario como Álvaro Cunqueiro, uno de los autores gallegos más universales y creador de un firmamento mitológico tan único como exquisito. Sin embargo, nadie se había atrevido hasta ahora a hacer una aproximación investigadora a ese fenómeno, al menos del calado de la que el escritor y periodista coruñés Juan Manuel López Mourelle acaba de publicar coincidiendo con el 50 aniversario de Merlín e familia , una de las obras más populares del escritor de Mondoñedo. En el ensayo La figura del héroe en la narrativa de Cunqueiro , editado por la Diputación de Lugo, Mourelle deconstruye a cada uno de los protagonistas de esas novelas -Merlín, Orestes, Ulises, San Gonzalo, Fanto Fantini, Paulos...-, para sugerir que, pese a las acusaciones de escapismo y escaso compromiso que aún pesan sobre su obra, Cunqueiro empleó a sus héroes y antihéroes como instrumento para reflejar, y defender un sistema de valores propio y eficazmente bruñido. Referente literario es una obra de investigación, pero de lectura amena para quien se ha acercado a Cunqueiro y ha decubierto en él un referente literario. «He intentado dar al lector ciertas claves que pueden ayudarle a moverse por ese universo mágico», explica Mourelle, doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid con la tesis que ha dado origen al libro, y quien, sin embargo, reconoce que para entender de verdad al autor de Un hombre que se parecía a Orestes «hay que poseer una imaginación tan grande como la suya. De otra forma, probablemente se pierde el sentido final de su obra». Valores Según Mourelle, en todos los héroes de Cunqueiro hay valores comunes, propios, además, del carácter gallego: el amor y la nostalgia de la tierra, un cristianismo profundo, una especial sensibilidad hacia las cuitas del prójimo y un ansia ponderada de libertad, muy relacionada con esa capacidad de ensoñación que, a la postre, podría servir para resumir el mensaje final de toda su narrativa: sin la facultad para soñar e imaginar, el hombre no sería nada.