El conocido presentador vuelve el próximo miércoles a La Primera con «La azotea de Wyoming», un espacio en el que habrá dos o tres entrevistas, monólogos y escenas cómicas
06 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.«Vamos a hacer un programa muy pegado a la actualidad y, a diferencia de otros, con contenido», promete José Miguel Monzón, que el próximo miércoles, bien entrada la noche, se subirá a La azotea de La Primera para hacer entrevistas, monólogos, sketches, repasar lo acontecido durante la semana, oír música y dar paso a sus colaboradores, entre los que figuran su fiel Reverendo con banda incluida, Pedro Reyes, Pepín Tre y Moncho Alpuente. «Es un formato clásico. La innovación soy yo. Lo cierto es que no hay muchos espacios de este tipo en la tele porque la mayoría son de hablar, mientras que en La azotea de Wyoming habrá gente que contará cosas», recalca con su desparpajo habitual el conocido showman , cuyo último trabajo para la pequeña pantalla fue conducir la quinta temporada de El club de la comedia , primero en Canal Plus y posteriormente en Antena 3. Para adultos Tras haber pasado por casi todas las cadenas -por La 2 ( El peor programa de la semana) , Telemadrid (La noche se mueve ), Antena 3 ( Hermanos de leche ) y Telecinco ( Caiga quien caiga )- Gran Wyoming regresa a la televisión publica con un programa semanal que, realizado en falso directo -se grabará pero sin ninguna interrupción- llevará la firma de este conocido monologuista, maestro de ceremonias, actor y director -se estrenó en esta faceta con el colectivo trabajo cinematográfico Hay motivo -. «Es un talk show muy personal en el que, con ironía, hablaremos de lo que pasa, de lo que nos gusta y lo que no, y, además de entretener, apostamos por la reflexión», comenta el director y presentador de La azotea..., proyecto que define de «adulto» porque «todos los que salen a esa hora lo son». Gran Wyoming, que detecta «cierto miedo a hacer entrevistas normales, con tranquilidad», espera fidelizar una audiencia en las, en principio, trece ediciones de su nueva aventura televisiva. «No perseguimos ser líderes de audiencia, pero tampoco queremos que nos echen. Ha sido duro leer en algunas revistas las críticas demoledoras que me han hecho sin haber empezado el programa. Es incómodo leer artículos y artículos sobre lo que uno gana, algo que no me había pasado nunca cuando trabajé en las privadas», comenta el comunicador, que, excepto las informaciones sobre terrorismo, dará cuenta de todas las noticias que se produzcan. «Haremos dos o tres entrevistas en cada emisión, un monólogo, escenas cómicas, un resumen informativo, actuaciones musicales puntuales», explica.