Reconocen que el Gobierno demuestra «buena voluntad» El presidente de la asociación ATR teme que las privadas eviten cumplir la norma
11 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente de la Agrupación de Telespectadores y Radioyentes, Vicente Sánchez de León, aseguró ayer que el código de autorregulación firmado por el Gobierno y las cadenas de televisión es «un parche ante la opinión pública» y mostró sus, dudas acerca de su eficacia ya que a su juicio las televisiones encontrarán la manera de no cumplirlo de forma rigurosa. En declaraciones a Europa Press TV, reconoció en cambio que «todo lo que se haga para eliminar o reducir este desmadre que existe en estos momentos en las televisiones, especialmente las privadas, es positivo». En este sentido, destacó «la buena fe del Gobierno» para llevar acabo «una limpia en la programación especialmente en al área del menor«, así como el hecho de que las televisiones «sean conscientes de que están haciendo un mal favor a la sociedad». De primera y segunda Por otro lado, mostró su desacuerdo con el establecimiento de dos franjas con protección especial, ya que da la sensación que existen «horarios de primera y horarios de segunda», aunque reconoció que esa medida va destinada a «fortalecer la contención en las horas en las que los chavales están más en casa y viendo la televisión». A este respecto, recordó que ya existe una directiva europea, Televisión sin Fronteras, que es indudable que está por encima de «esta especie de convenio», y que marca que entre las seis de la mañana y las diez de la noches no se puede emitir nada que «pueda afectar a los chavales ni física ni moralmente». En esta línea, apuntó que cuando Alfredo Pérez Rubalcaba era ministro de Educación ya se firmó con todas las cadenas de televisión «un código ético» que, según Sánchez de León, «no ha servido para nada». Cumplir las leyes Aunque reconoció la importancia de los padres a la hora de seleccionar los contenidos televisivos que ven sus hijos, insistió en que la ayuda de la Administración es «indudable», lo que pasa principalmente por «hacer cumplir las leyes». Y subrayó que el hecho de que se haya creado «una especie de marco de juego» demuestra que la televisión en España «está mal». Concluyó que, aunque se puede llegar a estar peor con programas sin calidad.