El trío estadounidense Violent Femmes protagonizó el jueves el concierto de bandas independientes en Santiago con High Sierras, Gluecifer, Sex Museum y The soundtrack of our lives
03 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?adie puede ponerle pegas a un espectáculo que, por una tarifa plana de seis euros, ofrece casi cinco horas de rock independiente con otras tantas bandas concienzudamente dedicadas a su trabajo. Pero el concepto indie resulta a veces demasiado amplio, y los conciertos así etiquetados corren el riesgo de padecer la frialdad de aquella parte del público que sólo se entrega a quienes conoce de sobra. En la parte positiva, también es cierto que esos recitales suelen ser la mejor plataforma didáctica para ampliar y consolidar (o descartar) gustos. El Festival Indie-Rock que se celebró el jueves pasado en Santiago reunió a unas 3.000 personas en el Multiusos do Sar. No fue un cajón de sastre -High Sierras, Gluecifer, The soundtrack of our lives, Violent Femmes y Sex Museum-, pero vivió, en parte, de esa faceta pedagógica, que, incluso, afectó a los Violent Femmes, las estrellas de la noche. Veinte años Desde su concierto en 1984 en el programa La edad de oro de TVE, con sólo dos discos en el mercado, el mítico trío de Milwaukee no se había prodigado demasiado en España, y nunca había tocado en Galicia. Pero, veinte años y una decena de discos después, Gordon Gano (voz y guitarra), Brian Ritchie (bajo) y Víctor de Lorenzo (batería) son aún aquellos tres sanos muchachotes, cuya pacífica apariencia, ahora cuarentona, sigue sin embargo ocultando una asombrosa capacidad para serpentear entre las definiciones que se les aplican: eslabón perdido entre el underground y el folk, inventores del punk intelectual (?), los Police de la América profunda... Quizá lo que mejor les describe es ese veneno que les permite convertir en instrumentos de heavy metal un simple banjo, un poema y un xilófono, algo que la audiencia compostelana pudo comprobar in situ . Con la compañía en varios temas de un maduro y ejemplar trío de viento, Violent Femmes actuaron entre los suecos The soundtrack of our lives y los veteranos madrileños Sex Museum, conjuntos que les doblan en miembros y potencia. Y, aunque al principio parecieron afectados de cierta desidia -un cretino arrojó a Gano un mini cuando apenas habían comenzado los acordes de Country death song -, a la media hora ya sonaban como en sus primeros discos: Blister in the sun , Black girls , Please do not go , I held her in my arms , Jesus walking on the water , Add it up, Kiss off ... Canciones que Gano sigue cantando con ese timbre de airado adolescente que no ha perdido con los años, y entre las que se permitió deslizar como bis una balada hortera con la letra en español de la Serenata de Federico García Lorca.