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02 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.SEGURO que habrá alguna razón que los profanos desconocemos. Eso de llamar Ensaladera a la Copa Davis. Desde esta mañana se juega en Sevilla la final y enfrente tenemos a los norteamericanos. La 2 (y el sábado La Primera), se encargarán de emitir hasta el domingo, los cinco partidos a los forofos de la raqueta y a quienes lo son menos, pero que agradecen unas cuantas horas de emoción deportiva, que la tendrá. Las huestes de Moyá contra las de Roddick, reivindicando otra vez que existen otros deportes, reconvertidos a segundones, en parte porque la tele se plegó tanto al fútbol de «interés general» que hasta parece un milagro que den tenis en directo por La Primera. Algo está cambiando. Claro que la final España-Estados Unidos tiene un plus de morbo que tampoco podemos negar, aunque se oculte y se apele a la nobleza de la competición deportiva en buena lid. Para unos, hacerse con la segunda Ensaladera a cuenta de los chicos gobernados por Bush, equivaldría a una inyección de autoestima para pasarse por el arco del triunfo el cerril ninguneo del amo del mundo-mundial a ZP. Para otros, renunciar a la dichosa Ensaladera, será otra consecuencia más por haber despreciado al mandato del «boss» del Imperio en Irak. Semejantes argumentos parecerán una risa, pero ya verán... Afortunadamente no es más que tenis.