En el álbum colabora el guitarrista flamenco Raimundo Amador El músico ha creado su propio sello y prevé terminar su nuevo trabajo antes de que acabe el año
08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El músico y cantante Kiko Veneno, uno de los pioneros en la fusión entre el flamenco y el pop, reflexiona sobre la situación actual del mundo en su nuevo disco, que estará listo a fines de año pero probablemente no saldrá a la venta hasta la primavera de 2005. Veneno, que ayer actuó en en el Fórum Universal de las Culturas de Barcelona -hoy volverá a hacerlo- ha adelantado a la prensa algunos detalles de su nuevo álbum, que llega cuatro años después de su último disco inédito, La familia pollo . «El álbum se llamará según sea niño o niña. Tengo varios nombres pensados porque ya se acerca el momento de ponerle uno. El niño o la niña viene de cabeza», ha comentado el artista, cuyo verdadero nombre es José María López. Veneno, nacido en Figueres (Girona) pero afincado en Sevilla, ha señalado que el nuevo álbum, aunque no pretende sentar cátedra, contiene algunos temas que tratan sobre problemas actuales, como el tráfico de armas, la guerra o el exceso de propaganda. «La propaganda es de los poderosos y, pese al auge de las tecnologías, parece que nunca habíamos conocido menos sobre lo que pasa en el mundo como ahora», señaló. «En una canción, que trata sobre el tráfico de armas, doy una visión del mundo actual y del poder de la guerra, porque vemos que gran parte de la energía del planeta está dedicada a la destrucción», añadió. El músico, no obstante, ha aclarado que sus canciones son «felices», aunque intenta introducir en ellas sus reflexiones. En el álbum colabora Raimundo Amador, y Kiko Veneno dice que está buscando la participación de otros artistas, y que una de ellas podría ser Beth, de Operación Triunfo. «Necesito una voz femenina y me gusta la suya», declaró el cantautor. El creador del popular «Volando voy» ha grabado su último disco en su casa con un sello, Ele Música, que ha creado para lograr independencia de la gran industria discográfica, lo que le ha supuesto libertad pero también algunas dificultades. Sin embargo, ha asegurado estar contento de su decisión: «La verdadera industria soy yo y estoy haciendo las cosas como quiero», apuntó.