«Si insisto un poco, Amenábar tocará con nosotros en Galicia»

Paloma Abejón MADRID

TELEVISIÓN

El músico vigués cree que la banda sonora de «Mar Adentro», que se estrena pasado mañana, es «música celta que suena a Hollywood»

31 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Pasado mañana se estrena Mar adentro, la película de Alejandro Amenábar basada en la vida del tetrapléjico Ramón Sampedro. Carlos Núñez, el gaiteiro vigués que ha colaborado en la banda sonora, está literalmente emocionado. Ha descubierto en el director de cine un «alma gemela» y espera, casi anhela, poder volver a trabajar con él, sea en el cine o en otro proyecto. -Usted ha definido la banda sonora de «Mar adentro» como música celta que suena a Hollywood.¿Cómo se come eso?. -Es muy interesante. Yo llegué al cine por la música, iba a ver las películas por su banda sonora, pero Amenábar descubrió la música a través del cine y su visión de la música celta era muy cinematográfica. Él me llamó para pedirme la canción Negra sombra y ahí comenzamos a hablar. Muy sutilmente fue surgiendo algo muy grande. Me invitó a comer a su casa, me puso la película y quedé fascinado. Inmediatamente comencé a pensar en instrumentos que podían dar a aquella música tintes celtas. -¿No teme nuevas críticas por mezclar algo tan autóctono con algo tan comercial como es todo lo relacionado con Hollywood? -Mira, Amenábar había pensado en grabar la película en Irlanda por darle el toque anglo, pero luego pensó que Ramón Sampedro era gallego y que había que rodar en Galicia y hacer una película universal. Lo mismo ha ocurrido con la música. Se ha grabado en un pueblecito gallego y otra parte en Londres. Eso es lo importante: hacer un lenguaje universal partiendo de una música con raíces. -¿Cómo es Amenábar como músico? -A mí me ha sorprendido muchísimo como persona. Creo que es mi alma gemela. Es una persona inquieta, joven. Para que te hagas una idea, sus vacaciones las pasa en casa trabajando. Es pejiguero, perfeccionista. Tiene una intuición musical increíble. Es como un niño absorbiéndolo todo y, además, tiene un respeto absoluto por todo, por lo que escuchaba cada instrumento que yo le presentaba y elegía. Lo miraba todo, y todo lo quería controlar porque es muy minucioso. Yo le había regalado todos mis discos y cuando me presentó la banda sonora con la película reconocí foliadas, pandeiradas, melodías que él había incorporado por pura intuición sin saber lo que eran. -¿Qué imagen de Galicia se ve en la película? -Los gallegos verán una película en la que no sólo los sonidos, también Galicia es real. Si a él le gustaba una gaita y la orquesta tenía que cambiar de tono, se hacía. De igual forma, a Bardem le han hecho trabajar el idioma al milímetro para lograr el acento de la zona donde vivía Ramóm Sampedro. No se habla un gallego de caricatura. Todo está medido. Ha sido un placer trabajar con Amenábar. En el futuro me gustaría volver a hacerlo, aunque no sea cine. Y me gustaría invitarle a tocar con nosotros en directo. -¿Y cree que aceptaría? -Yo creo que si le insisto, Amenábar tocará en directo con nosotros en Galicia. Y me gustaría que tocara la zanfona. -Después de tantas críticas en sus comienzos, ¿se siente ahora reconocido? -No me siento maltratado. Creo que conecto con la gente en mi tierra, que es lo más difícil. Aunque tocar en cualquier lugar del mundo es importante, porque percibes cómo ven ellos tu música y en cada lugar la sienten de una forma, cuando toco en Galicia noto que conecto. Y no sólo con la gente joven, también con la gente mayor. -La temática de la película toca la eutanasia, un tema duro. ¿Es partidario? -Es estremecedor y es difícil hablar cuando no te ha tocado, pero Alejandro trata el tema con tanta dulzura y tanto realismo que yo creo que a nadie que vea la película le quedan dudas. -Su padre fue concejal del PC en Vigo en una época difícil. ¿A usted le interesa la política?, porque normalmente no se implica. -Yo creo que cada uno tiene su papel en la vida. El mío es la música y siempre he intentado unir. Nunca he sentido la tentación de la política, creo que llego a todos los gallegos y no quiero restar.