INTERFERENCIAS | O |
15 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL PAPA, cuya extrema debilidad física captaron las cámaras durante su peregrinación a Lourdes, hasta alimentar un sentimiento contradictorio que va entre la admiración por soportar los carros y carretas de su simbolismo espiritual para los católicos, a la grima por su incapacidad para mantenerse en pie, controlar sus emociones e incluso su dicción. Las imágenes nutren de razones a quienes consideran que semejante sufrimiento es inhumano. Hugo Chávez, que ayer se sometió al referéndum revocatorio, por el cual el pueblo decide la continuidad de su presidente a mitad del mandato. Al margen la oposición brutal de la televisión y prensa privadas, son sus apariciones televisivas las que lo hacen singular, casi personaje de guiñol. A cambio, es la única esperanza de miles de familias perjudicadas por vivir en uno de los países más corruptos del planeta. Múqtada al Sáder, que apareció ante las cámaras con una mano vendada, herida durante los bombardeos norteamericanos al cementerio de Nayaf. Al Sáder se refugia en el sagrado mausoleo del imán Alí. Ayer comenzaba la ofensiva y el líder radical chií llama a la rebelión. El ligero ceño de su rostro, su oronda figura, su andar presuroso y su inflamada verborrea, no le hace mejor que sus enemigos. Un visionario que aspira a liderar Irak.