Con más de 200 películas rodadas, Jesús Franco pasa por ser el representante de los filmes «casposos», pero asegura que el cine nació «para entretener y nada más»
18 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La lista de las personas con las que ha trabajado Jesús Franco tumbaría a cualquier cinéfilo: de Orson Welles a Robert Siodmak, de Fernán Gómez a Klaus Kinski, de Bardem a Berlanga. La lista de sus películas pondrá nostálgico a cualquier merecedor de los cines de barrio de los setenta, desde Necronomicón hasta Jack el destripador . -Escribí el libro casi como una investigación personal, porque había mucha gente que me preguntaba por una época, desde el final de la guerra hasta la transición, que no se conoce mucho o que se dio por sentada y que no se ha querido conocer y entonces mucha gente que escribe o hace una película sobre esa época siempre dice: maldito tiempo aquel. Y yo digo, pero coño, antes de decir maldito explica el por qué y ya veremos si es o no maldito. -¿Y fue maldito? -Pasaron muchas cosas, pero en ese tiempo también se produjo la renovación del cine español. Pasamos de los cortijos y Joselito al cine de Bardem y Berlanga. -Parece mentira que a alguien le pasen tantas cosas como cuenta en sus memorias. -Y las que no cuento. No he exagerado nada, más bien me he cortado un poco. Hay momento mágicos, como mi estancia en París y creo que fue en ese exilio donde se coció la personalidad, sino la calidad, del cine español. -¿Qué opinión tiene del cine español? -Se ha convertido en una profesión de lujo. Con películas que valen 2.000 millones y las voy a ver y me pregunto dónde habrán metido el dinero, supongo que parte en el chalet. En España para el buen cine faltan productores que sepan de qué va su trabajo y faltan también directores que utilicen la imaginación. -¿Cree que usted ha pasado de director oculto a director de culto? -La pregunta me gusta como juego de palabras, pero ya no me preocupo por lo que digan de mí. Las etiquetas son una gilipollez. El problema es que la gente quiere convertir al cine en algo trascendente y el cine no es importante. Los que creen que el cine es tan importante como Baroja, o cualquier escritor que te guste, ya les digo que no. El cine nació en una barraca de feria. -Quiere decir que no le van a dar el premio Goya por su carrera. -No, no, déjate de coñas. Digo lo que dijo Jorge Oteiza cuando le quisieron dar un premio nacional: «Tantos años como puta por rastrojo y ahora quereis darme un premio». Pues digo lo mismo. A mí me da igual. Hubo un tiempo, cuando llevaba cinco o seis películas, que me dolían esas cosas, pero ahora después de 200 películas, estoy bien curtido.