Detrás de la osadía de la popular encuestadora de «La noche con... Fuentes y Cía» hay una veterana actriz de la escena a la que le gusta enfrentarse a nuevos retos
08 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Menuda, pizpireta y locuaz, la actriz Eva Hache se ha abierto camino en la pequeña pantalla con sus encuestas callejeras para La noche con... Fuentes y Cia. No se corta, deja a los transeúntes boquiabiertos con su desparpajo y su osadía, que no es más que un recurso cómico de esta intérprete que lleva subiéndose a los escenarios teatrales desde los 14 años. Fue la ganadora del cuarto Certamen de Monólogos del Club de la Comedia con un texto propio titulado El dinero. Compagina en estos momentos sus apariciones televisivas con su intervención en el montaje 5mujeres.com . Un cómica de gran frescura que probablemente dará que hablar. -A decir de sus encuestas, hay que echarle cara a la vida para salir adelante. -Claro que sí. A la vida hay que echarle cara aunque seas fontanero. Es indispensable. -¿El mundo no está hecho para los tímidos? -Sí, también. Hay tímidos que callandito, callandito consiguen muchas cosas. Pero a la vida hay que echarle ánimo, sobre todo si tienes claro que estás aquí para disfrutarla. Es bueno tener poca vergüenza. Pero ya digo que también ser tímido es muy bueno porque por lo bajini resultan poderosos. -Pero usted no es tímida... -No, aunque a veces me dan verdaderos ataques de pudor. No soy tan desvergonzada. -¿Y le ha dado alguno con el micrófono en la mano? -Sí, sí. Hay gente que me ha cortado el rollo con el ingenio, o con más poca vergüenza que yo. España está preparada para la risa. Hay mucho cachondeo en la calle. Los españoles son ingeniosos, aunque generalizar siempre sea peligroso. Solo hace falta picar un poquito para que se animen y saquen su buen humor. -¿Se ha visto en alguna situación sorprendente? -Si te refieres a algo desagradable, nunca. Yo respeto que mucha gente a la que paro no quiera hablar por la calle porque, además, suelo manipular sus respuestas. -¿Es valiente? -Echada pa'lante. Me gusta probar cosas nuevas y no me asustan los pequeños fracasos. -Usted ganó el concurso de monólogos con un discurso sobre el dinero. ¿Qué dijo sobre el vil metal? -Que es lo más importante que tenemos en la vida y el que diga que no, o miente o tiene que dar todo su dinero a los demás. Además, yo no creo que el trabajo sea bueno. -¿Entonces, qué significa? -El trabajo como concepto es desagradable. Fíjate si lo es que te pagan por hacerlo. -¿De pequeña era graciosa? -Era tímida. Pero después siempre he sido payasa. -¿Y soñó con ser cómica? -No. Quería ser escritora, algo serio y respetable. Pero reconozco que el humor se me da bien, mis amigos se ríen cuando cuento algo. Me gusta fijarme en las cosas cómicas y las paradojas. Llevamos una vida bastante ridícula. -¿Por qué? -Por todo. Nos creemos muy importantes cuando, en realidad, somos insignificantes. La vida da lugar a situaciones muy divertidas porque cada uno se cree que es el ombligo del planeta.