«No soy digno de este papel»

Angélica Martinez LOS ÁNGELES

TELEVISIÓN

ACTOR QUE ENCARNA A JESUCRISTO EN «LA PASIÓN», DE MEL GIBSON El actor norteamericano que interpreta a Jesús asegura que la controvertida «La pasión de Cristo», que hoy se estrena en España, es «algo personal» para él y para Mel Gibson

01 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Jim Caviezel es el Jesús de Nazaret de Mel Gibson, que ha dirigido, producido y coescrito la película más polémica de la cinematografía actual. Una vez más, esta universal historia revoluciona la gran pantalla como ya lo hizo, en 1988, Martín Scorssese con William Dafoe en La última tentación de Cristo . En el 2004, este filme cargado de violencia, misticismo y de lenguas muertas se ha convertido, pese a todo, en un éxito de taquilla. Católico practicante, Jim Caviezel se mete en la piel del hijo de Dios con el corazón palpitando de una fe que le ha traído muchos problemas en su carrera por negarse, en alguna ocasión, a rodar escenas de alto voltaje sexual con varias actrices. Muy educado, Caviezel, que debutó en el cine de la mano de Gus Van Sant en Mi Idaho privado, reconoce que el papel que le encomendó Gibson fue «una verdadera experiencia personal». -¿Se merecía este papel? -No. He pensado en mis pecados, las cosas que he hecho... Soy humano y he cometido muchos errores. Siempre sentí que no soy digno de este personaje. -Puede que Gibson pensara en usted por ser católico. -No lo creo. Es más, Mel me dijo que no buscaba un actor por ser católico, judío o musulmán, sino porque era el idóneo para ser Jesucristo. -Después de «La pasión...» ¿Le resultará más fácil tener trabajo en Hollywood? -No escogí esta propuesta porque viniera de Mel Gibson, sino por el proyecto. Mel ha seguido las escrituras. Es cierto que Jesús fue golpeado hasta quedar irreconocible y Mel quería utilizar ese efecto para sensibilizar al público. Yo quiero traer la verdad a los personajes que hago, ya sean religiosos, históricos o cómicos. Quiero que el espectador sienta que mi corazón está en ese personaje. Eso lo hace Mel Gibson como director. -Gibson ha dicho que vio que usted era Jesús cuando le contempló en «La delgada línea roja». -No tengo ni idea. Mel nunca me comentó esto, al contrario, me indicó que no sabía nada de mí ni de mi fe. Lo único que me explicó es que me consideraba el mejor actor para el personaje, y yo tuve que pensármelo mucho porque rodar en latín, hebreo y arameo no es fácil. -Durante el rodaje, ¿cuál fue su mayor problema? -El frío. Comencé con el personaje cuando tenía el hombro lesionado y me costo mucho trabajo recuperarme porque había días en los que tenía que estar colgado en la cruz a bastantes grados bajo cero. Yo estaba desnudo y el resto del equipo con el abrigo. -¿Qué tiene que decir sobre la polémica que ha levantado el filme? -La película sigue la línea del Nuevo Testamento. El Papa, que ha visto el filme, es el que más ha trabajado por las relaciones entre los cristianos y los judíos, algo que no ha hecho ningún otro Pontífice. Algunos se han sentido ofendidos. Pero si eres judío te van a atacar por tu fe, igual que si eres católico u ortodoxo porque cuando tienes una fe sólida siempre te van a atacar, piensan que eres una persona excéntrica. -¿Qué opinión tiene de Mel Gibson como director? -Es un gran cineasta. Hizo Braveheart y ganó cinco Oscar. Cuando le conocí y me habló del guión, me di cuenta de que no tiene nada contra los judíos, sólo quería hacer una película sobre Jesús. Lo que sí compartimos es que, tanto para Mel como para mí, este largometraje sobre Jesucrito no era un trabajo más, era algo personal. Estamos hablando de alguien que ha sido llamado el cordero de Dios, alguien que murió por nuestros pecados y que hasta en su muerte nos dijo que era el hijo de Dios, el Mesías. -Mel Gibson entiende que la Iglesia de hoy está corrupta. -Por supuesto que hay corrupción. De lo contrario, los hombres no cometerían pecados. Hay muchos idiotas en esta institución, pero también hay gente muy buena. -La película ha sido calificada de antisemita. -Creo que hay grupos tratando de usar esa imagen sólo por dinero y de amenazar a los cristianos. Es absolutamente ridículo dar credibilidad a ese concepto de antisemitismo.