05 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
El 54 Festival de Cine de Berlín tendió ayer su alfombra roja inaugural para Cold Mountain, un melancólico filme de amor y guerra con el sello de Hollywood, aunque su director Anthony Minghella impute la tibia acogida ahí a un castigo de la industria estadounidense por haberla rodado en Rumanía. El filme de protagonizado por Jude Law y Nicole Kidman llegó a la Berlinale marcada por el estigma de su tropiezo en el reparto de designaciones al Oscar, en cuya carrera partía como favorita.