NUEVO DISCO DE LA CANTANTE DEL CÉLEBRE GRUPO SUECO
31 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El fantasma de Abba sigue rondando el mundo del espectáculo. Sin materializarse aún la esperada reunión del grupo sueco, cuya música no ha dejado de sonar a pesar de su disolución, es la melena rubia de Agnetha Faltskog la que regresa a escena, aunque quizás algo más corta que en las décadas gloriosas del grupo, los setenta y los ochenta. La discográfica Warner anunció ayer que esta misma primavera sacará al mercado el primer disco en solitario que la cantante, hoy de 53 años de edad, graba en casi dos décadas. Se titulará My colouring book y será, según la definición que ha ofrecido la propia compañía, «un conjunto acústico con la participación de una orquesta completa». El último disco en solitario de Agnetha fue I stand alone, publicado en 1987. Desde entonces, la artista ha vivido retirada del mundo en las afueras de Estocolmo. Eso no ha impedido que en este tiempo publicara una autobiografía y algún que otro trabajo recopilatorio con sus mejores canciones, pero nunca material nuevo, como el que ahora promete en su nuevo disco. Matrimonio fracasado Tímida con la prensa, Faltskog ha tenido que enfrentarse durante todos estos años de voluntaria reclusión a un nuevo matrimonio fracasado y al acoso de un antiguo novio, que fue detenido por la policía sueca el pasado mes de junio. Lo cierto es que la cantante no parece guardar muy buenos recuerdos del mundo de la música, al que ahora pretende volver, o al menos de los «horribles» años que, en sus palabras, pasó junto a Abba. En una entrevista concedida en 1999 para un documental de la televisión sueca, Faltskog confesaba que había sentido una necesidad vital de silencio que la llevó a no cantar ni escuchar música durante los diez años posteriores a 1982, fecha de la separación de Abba. «Era horrible a veces. Era fiebre, histeria, sudor, multitudes obsesionadas... Me sentía como si fueran a atraparme y como su nunca fuese a poder escapar de todo aquello», reconocía entonces. Ése es el recuerdo que Faltskog guarda de la fama mundial que alcanzó en la década de los setenta con los otros tres miembros del cuarteto -su primer marido, Bjorn Ullvaeus, la otra mujer del grupo, Annifrid Lyngstad, y Benny Andersson- con temas como Chiquitita o Waterloo . Mientras tanto, su ex marido y fundador del grupo, Bjorn Ullvaeus, transformó sus vivencias con Abba en el musical Mamma mia! , título de una de sus más conocidas canciones. El espectáculo cosechó un sonoro triunfo en Londres y fue en gran parte el responsable de que las canciones de Abba se pusieran de nuevo de moda en todo el mundo.