Autopsia a la Hammer

Rubén Ventureira A CORUÑA

TELEVISIÓN

El gallego Juan Manuel Corral publica la primera monografía en español sobre la desaparecida productora británica, reinventora de mitos como Drácula o Frankenstein

27 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuando era una colegial, su madre no sólo le permitía ver las películas de la Hammer, sino que también se las grababa. Para que el crío recibiese doble ración de terror y miedo a la carta. Ahora que tiene 29 años, Juan Manuel Corral trabaja para Calle 13, el canal de suspense, y acaba de publicar un libro sobre la productora británica, reinventora de mitos como Drácula, Frankenstein o la Momia. Estaba escrito que sería así. Escrito está, y publicado también, Hammer: la casa del terror (Calamar Ediciones), un tratado de más de 250 páginas. «En Inglaterra salen cada año una decena de libros sobre la Hammer, que allí es al cine lo que The Beatles a la música, una leyenda». El gallego disecciona una factoría de celuloide que, entre los años 30 y los años 80, parió 150 películas, medio centenar de cortos y documentales y un par de series televisivas. ¿Cuál fue el secreto de su éxito? «Hasta la Hammer, las películas de ciencia ficción eran acartonadas y cutres. Es esta productora la que da color al género y lo llena de sangre. Más tarde, en los años 70, acierta de nuevo al introducir el erotismo de las Hammer Girls, equiparables a las chicas Almodóvar o las Russ Meyer Girls». Conversación con Lee Otro de sus aciertos fue la repetición de caras, «que dio un toque de familiaridad a sus obras». Christopher Lee y Peter Cushing protagonizaron un tercio de las producciones. El autor charló fugazmente con Lee durante la concepción del libro. Estaba en Nueva Zelanda, promocionando El señor de los anillos . «Me lo pasaron por teléfono. Tenía veinte folios de preguntas, pero sólo le pude preguntar si había participado en un corto de la Hammer de los años 30. No se acordaba», recuerda entre risas. El autor reivindica la calidad de la productora británica: «Tiene fama de sere B o Z, pero algunas pelis de Terence Fisher son tan buenas como las de Alfred Hitchcock. Y El cerebro de Frankenstein es uno de los mejores filmes de la historia». La huella de la Hammer se siente en el cine actual: «Species (1995) es una mala copia de El experimento del doctor Quatermass (1955). Y Coppola plagia en su Drácula (1992) una escena de Drácula, príncipe de las tinieblas (1958)». Cuando la Hammer echó el cierre, parte del material se vendió a otras productoras. El resto es propiedad de Barclays Bank. El hijo del último dueño de la empresa cinematográfica es una de las dos personas que custodia el legado perteneciente a ese banco. Este dúo, al que Corral conoció en Inglaterra, tiene un producto consistente en hacer cinco películas en seis años, y sueñan con encargárselas a directores como Quentin Tarantino o Joe Dante. «Sería una chorrada. Es como si volviesen los Sex Pistols». Los Sex Pistols volvieron.