Robert Downey Jr. reaparece en el cine con «El detective cantante», película basada en una serie de televisión de culto a finales de los ochenta
29 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Es difícil hablar con Robert Downey Jr. sin caer en la tentación de sacar sus problemas con las drogas y la justicia, y su complicada vida social. Candidato al óscar antes de celebrar su 30 cumpleaños por Chaplin , Downey cuenta con la confianza de los productores y directores de Hollywood. En la meca del cine hay muchos que creen en el talento de este actor, que apareció en la serie Ally McBeal y acaba de regresar a la gran pantalla de la mano de su amigo Mel Gibson, productor y también intérprete de El detective cantante. L a cinta está basada en una serie de culto que se estrenó en la BBC en 1986. Además, también tiene pendiente el estreno en España de Gothika, junto a Halle Berry y Penélope Cruz. -¿Canta en el filme o simula? -Simulo que canto, aunque al final interpreto la canción de los créditos. De todas formas, no se trata de que el actor cante, sino cómo imagina las canciones que ama. -Las escenas de terapia entre usted y Mel Gibson son muy entretenidas. ¿Cuando hace terapia es usted tan divertido con su psiquiatra? -Hacer terapia es algo fantástico. He estado con psiquiatras donde solo había dos sillas y una pila de guías de teléfono. -¿Y eso? -No hay nada más reconfortante ciertos días de tu vida que coger las guías y tirarlas contra el suelo. Por lo que te cuesta romper una guía de teléfono, puedes salvar la vida de alguien, y las habitaciones de todo el mundo están llenas de papel por todos lados. -Entonces, usted propone que cuando la gente se enfada debería empezar a tirar libros. -Claro, no conozco a nadie que no haya estado alguna vez lo suficientemente enfadado como para coger una guía de teléfono y tirarla contra el suelo. Es una buena idea. Hay algo de clasicismo en esas personas que nunca se enfadan. -¿Qué lección ha sacado de su pasado? -He aprendido que todo es informativo, experimental o jodidamente traumático. -Dicen que es uno de actores con más talento de su generación, pero no encuentra trabajo porque las compañías no quieren asegurarle. -Ya no es un problema. Lo que hacen ahora es coger gran parte de mi salario por si sucede algo. Si no he arruinado el rodaje, me entregan el dinero cuando he terminado la película. Crecí con un amigo muy guapo, el típico que en el colegio todo el mundo votaba como el chico con más éxito y, sin embargo, ahora es un actor sin trabajo que se gana la vida como camarero. No hay ningún beneficio en ser un superdotado porque este negocio es muy competitivo. No me gustaría empezar mi carrera en estos momentos porque es súper duro. -¿Cómo consigue los personajes, vía prueba? -No, suelo recibir ofertas. He hecho muchas películas, me conocen, pero en estos momentos hay mucha gente en Hollywood que toma decisiones y no tiene ni idea de quién es quién en esta industria. Afortunadamente mi novia, Susan Levin, es productora, muy educada y tiene mucha moral para llegar a la meca del cine. Sabe de qué habla, pero muchos que tienen poder no saben nada. -En «El detective cantante» está muy presente la sensación ficción-realidad. -El personaje vive drogado. Todo el mundo vive con drogas porque la adrenalina que produce el cuerpo lo es. -Bueno, lo suyo fue algo más fuerte. -El speed , que esta muy de moda, y la cocaína. Ahora me lo tomo con más calma. -Se enamoró de la productora de «Gothika» mientras rodaba. ¿Le había pasado antes? -Enamorarme no, pero a los 27 años estaba borracho todo el tiempo, tomaba un poco de coca, salía de una fiesta, y si me encontraba con una chica... ésa era mi vida. -Contaba el «New York Times» que su peor momento fue cuando participó en «Ally McBeal». -Firmé el contrato semanas después de salir de la cárcel porque no tenía dinero y me pareció divertido. Apareció Calista Flockhart en mi vida y yo quería estar con gente cool porque pensaba que no iba a volver a caer, pero caí. Y me siento mal porque no volví a hablar con ninguno de ellos, ni siquiera con el productor. -No se prodiga mucho en la gran pantalla... -Tengo otros intereses además de hacer dinero y trabajar en el cine. No vivo pensando en hacerme rico. Yo disfruto cuando estoy de vacaciones porque estoy constantemente en reuniones, filmando o promocionando un trabajo. Y lo que me gusta es tener tiempo libre.