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18 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.ESTA VEZ la Navidad llega a la televisión con cinco semanas de adelanto sobre la fecha oficial (en realidad son más, considerando que la invasión juguetera comenzó su ofensiva días atrás), porque ya tenemos en pantalla a Clive Arrindell, señor calvo y de negro, que reparte burbujas de la suerte en un entorno de ensueño. Es el spot de Lotería de Navidad, de nuevo sorprendiendo por su cuidado de producción y la calidad de sus imágenes al ritmo de un fragmento del Tema de Lara de Maurice Jarre para la película Doctor Zhivago. El actor británico, que no dice ni pío y se limita a caminar, a mirar y a soplar, ya es un icono en este país, que todos los años cae por estas fechas como antes era El Almendro... A Arrindell le tocó la lotería (y va sin segundas), porque aunque desarrolla su actividad profesional en Gran Bretaña, entre nosotros sería un perfecto desconocido de no ser por los creativos que filman para Loterías. Hace dos o tres años, viajó a Galicia para protagonizar el primer largo del ourensano Eloi Lozano, As belas durmintes, pero de aquella aventura cinematográfica no surgieron nuevos trabajos por estos lares. Mirado con atención, es quizá el único actor plenamente identificado con el producto que anuncia. Está Ramón García con sus Viajes Marsans, pero ya no es lo mismo... Arrindell tiene otra clase. Es el lotero mayor del reino. Traicionaría si mañana apareciese anunciando otra cosa.