«No puedo estar dos días sin tocar»

Juan Torreiro REDACCIÓN

TELEVISIÓN

El pianista cubano lleva una semana en A Coruña ultimando sus dos próximos proyectos: uno personal y otro con el contrabajista Charlie Haden

03 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Gonzalo Rubalcaba es una de las atracciones del ciclo Jazz en Outono organizado por la Fundación Caixa Galicia. El pasado viernes actuó en Ferrol y mañana lo hará en Pontevedra (Café Moderno, 21 horas). El pianista es una auténtica joya dentro del jazz contemporáneo, elegante, exquisito, se aleja de los clichés de los músicos de su país, aunque se defiende afirmando que «soy ciento por ciento cubano, aunque no responda al perfil generalizado que existe de los cubanos». -¿Qué repertorio ha elegido para estos dos conciertos en Galicia? -Son temas de mis dos últimos discos, Supernova e Inner Voyage . Sin banda detrás, la idea es cambiar el ropaje de las piezas para expresarme a través de la naturaleza del pianismo. -Estos días en A Coruña ha programado varias sesiones de estudio y ensayo, ¿disciplina de trabajo o está ultimando algún proyecto? -De todo un poco. Por una parte estoy incómodo cuando me paso más de dos días sin poder tocar. Es un hábito de preparación, de superación diaria. Constancia, en definitiva. Y por otro, estoy trabajando en dos nuevos proyectos: uno personal, que grabaré en enero, y el otro es una producción de Charlie Haden, prevista para diciembre. Por lo tanto, no hay tiempo que perder... -Charlie Haden vuelve a aparecer en su trayectoria... -Es cierto. Nos conocimos en Cuba en 1986 y de ahí arrancó una amistad y un vínculo de trabajo. -Una colaboración mutua que se ha mantenido a lo largo de estos años. -Sí, primero fue Dizzy (Gillespie), un año antes, y luego Charlie (Haden). Los dos me ayudaron mucho a divulgar y a crear expectativas sobre mi trabajo fuera de Cuba. En aquel momento sólo era conocido en la isla. -¿Sorprendido por el éxito de su último trabajo con Charlie Haden, «Nocturne», Grammy al mejor Álbum de Jazz Latino? - Tuvo una acogida más profunda de lo que esperábamos. Fue algo nuevo en nuestras colaboraciones. Es un disco de Charlie Haden en el que yo aparezco como productor. Fue una responsabilidad totalmente nueva para mí, más allá del territorio puramente pianístico, porque era un poco vestir el muñeco , vender la idea de un disco de boleros. -Un disco de boleros tratados con un nuevo lenguaje. -Yo crecí escuchando boleros, pero a su vez era difícil tratarlos. Es como cuando restauras una obra maestra, en la que tienes que respetar la esencia para que sea reconocible. -¿El nuevo proyecto con Charlie Haden sigue la misma línea de «Nocturne»? -No se divorcia aunque no creo que sea una continuación. El 90% es música del compositor mexicano Sabré, autor de Nocturnal , pieza que en cierta forma da nombre a Nocturne . Hay boleros y temas con intención de cámara, así como otros del propio Haden. -¿Qué nos puede contar de su próximo trabajo? -Sigue la línea de los anteriores, con temas propios y revisiones de piezas populares, pero en esta ocasión recurriendo a autores cubanos menos conocidos, como el caso de Hilario González. -¿Grabará con trío, formato con el que parece sentirse muy a gusto? -Al firmar con Blue Note, la discográfica, indirectamente, ha querido que mis primeros discos con ellos estén dentro de un formato clásico de jazz como es el trío. A su vez es una formación complicada para los pianistas. Yo creo que es una especie de escuela. Al principio se me hizo un poco difícil, porque yo venía acostumbrado a bandas más grandes, quintetos, sextetos, y me reducía las posibilidades de repartir el pensamiento musical. Pero esa misma limitación te obliga a encontrar otras formas de repartir ese pensamiento. Crea oficio. Mi nuevo disco no creo que sea específicamente de trío, habrá invitados, como el caso de Joe Lovano en tres o cuatro piezas, y el joven vibrafonista Stefon Harris, entre otros.