Scapa Flow

MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ

TELEVISIÓN

29 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EN LA BAHÍA de Scapa Flow, frente a las costas de la islas Orcadas, 74 buques de la flota imperial alemana se fueron a pique cuando la Primera Guerra Mundial tocaba a su fin. No fue a causa de un bombardeo enemigo ni de un ataque naval, y ahí está lo sorprendente: el propio almirante al mando quien decidió hundirlos ordenando la apertura de vías de agua y evitar que cayeran en manos del ejército británico. Al filo de lo imposible, fiel a su estilo de reportajes audaces y sorprendentes, emitió el domingo Scapa Flow . Viaje a las sombras, tomado con cámaras submarinas por un equipo dirigido por Sebastián Álvaro en aguas escocesas. A estas alturas del XXI y con los grandes avances que se dan en este tipo de filmaciones, el formato comienza a prodigarse. Ahí está el caso del director James Cameron, promotor de numerosas innovaciones técnicas en materia de ópticas y artilugios submarinos (recuérdese su visita a los restos del Titanic ). En Al filo de lo imposible vimos toneladas de hierro sumergido y a merced del mar. Cascos, cañones, torres, compuertas. Lo fascinante no estaba tanto en estas imágenes (que comienzan a ser comunes), sino en el hecho mismo del suceso histórico. Insertos con secuencias del hundimiento enriquecieron el trabajo. Como de costumbre, apasionante.