La sombra de Rafael Alberti oscurece el centenario de María Teresa León

Miguel Lorenci MADRID

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La escritora fue una figura clave en el desarrollo intelectual de la Segunda República Los críticos reivindican a una de las voces más desconocidas de la literatura española.

24 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque no esté pasando inadvertido, el de María Teresa León (1903-1988) está siendo un centenario silencioso . Se cumplen el próximo 31 de octubre cien años del nacimiento de esta destacada intelectual, activista cultural y escritora, cuyo perfil, memoria y obra quedan eclipsados por la figura y las conmemoraciones en torno a quien fuera su segundo marido, el poeta Rafael Alberti, nacido en 1902 y cuyo centenario ha acaparado muchos más eventos, ediciones y presupuestos. Pionera, activa, y comprometida, María Teresa León desempeñó como Alberti un papel clave en la España intelectual de la República y en la defensa de la creación, el teatro, el cine y el arte durante la Guerra Civil. Alumna de la Institución Libre de Enseñanza, fue la primera española que obtuvo un doctorado en filosofía y una de las primeras profesoras universitarias. Escribió además una apreciable obra en la que no desdeña casi ningún género, a pesar de lo cual sigue siendo una gran desconocida de nuestras letras. Recuerdo de un olvido se tituló el modesto congreso que revisó en Madrid y Burgos su obra la pasada primavera. La ruptura en su juventud con una familia de rancia tradición castrense marcaría su vida y su obra, tanto como su matrimonio con el poeta Rafael Alberti y su común militancia comunista. La mayor fortuna y alcance popular de la obra y la figura de Alberti, en especial su poesía, dejó en una zona de sombra la producción literaria des su esposa. Guerra y exilio Su largo exilio tras la guerra y la enfermedad de Alzheimer que consumió su madurez, contribuyeron también al olvido y le hurtaron la popularidad que al regreso a la España democrática ganó Alberti. Pero los críticos reivindican hoy el valor literario de las grandes desconocidas de la literatura española del siglo XX, una comunista atípica que no desdeñó por ejemplo revisar y reivindicar la figura del Cid. María Teresa León Goyri nació en Logroño el 31 de octubre de 1903. Hija del coronel Ángel León y de Oliva Goyri, y sobrina de Ramón Menéndez Pidal, pasó la infancia en Madrid hasta que su padre fue destinado a Burgos. Allí transcurrirían su adolescencia y juventud y allí se casaría, a los 17 años, con Gonzalo de Sebastián Alfaro, de quien se divorció en 1933 y con quien tuvo dos hijos. Distanciada de su familia y su entorno social, se trasladó a Madrid en 1930. Toma contacto con el mundo intelectual y se integra en el grupo Las escritoras del 27. Había publicado para entonces sus dos primeras colecciones de relatos, Cuentos para soñar (1928) y La bella del mal amor (1930). En Madrid conoce a Rafael Alberti, con quien prepara su tercer libro de cuentos, Rosa-fría, patinadora de la luna (1934) y quien se convertiría en su segundo marido en 1932. Convivirían durante cuarenta años. En 1933 ambos fundan la revista Octubre , órgano de expresión de la sección española de la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios. En sus páginas aparecería su primera obra teatral, Huelga en el puerto (1933), un texto de agitación política.