INTERFERENCIAS
02 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LAS QUE SOPLÓ Ana García Lozano por su centenar de semanas al frente de Esta es mi historia (La Primera), un espacio que en el verano de 2001 olía a cuerno quemado o a flor de un día. La celebración tiene su mérito, que cien semanas son una pasada. Sin duda, gran parte del éxito descansa sobre ella, profesional sin fisuras, con autoridad sobre el plató e indiscutible saber estar. Considerado como el único espacio de debate en la cadena pública, los temas elegidos hasta ahora oscilan entre lo insólito y lo sobado, pero ahí está. La audiencia les premia, quizá porque dan espectáculo sin caer en la llamada telebasura. Naturalmente el programa es mejorable, como todos. Quizá el mérito de García Lozano sea equilibrar a quienes visitan su plató como parte del tema elegido y a quienes lo hacen como fijos. Entre los primeros hay de todo, desde gente normal a gente pintoresca pasando por los inevitables frikis . Anónimos, la mayoría. Entre los segundos, la muestra ya es más discutible aún reconociendo su eficacia como polemistas: el doctor Cabezas y la ex diputada Pilar Rahola, sobre todos. Son ellos quienes a veces amenazan con escorar el barco hacia donde no debe, hacia la hedionda telebasura, la que el viernes a la misma hora volcaba en la competencia ¿Dónde estás, corazón? (Antena 3).