Un documental y un nuevo recopilatorio mantienen viva la llama de los Ramones. El desaparecido grupo neoyorquino, padrino del punk, cuenta con dos nuevos trabajos que legitiman su leyenda. El Festival de Cine de Tribeca vivió el estreno, el pasado mes de mayo, de End of the century, un documental dirigido por Michael Gramaglia y Jim Fields. La cinta fue presentada por sus autores como «una versión en clave de rock and roll de El padrino. La desintegración de una familia». Todo a través de un recorrido por la historia de la banda, desde sus inicios en 1974 hasta su disolución en 1996, y su entrada en el Rock and Roll Hall of Fame en 2002. El resultado no ha sido ajeno a la polémica, por la imagen que da del grupo. «Es muy duro, pero es un documento fiel», declaró el ex guitarrista Johnny Ramone, en referencia a los problemas con las drogas y la difícil convivencia entre los miembros de la banda que muestra el documental. Por otra parte, la multinacional Warner ha sacado a la venta un nuevo disco recopilatorio que explota el legado de la banda. Loud, fast, Ramones. Their toughest hits recoge 30 temas de toda su discografía recopilados y producidos por Johnny Ramone. Como atractivo, con las primeras copias, se ofrece un directo inédito de ocho temas. Grabado en vivo en Londres, en 1985, reúne clásicos como Howling at the moon o Rock and roll radio. Este disco llega a las tiendas tras la publicación en febrero del tributo homenaje We are a happy family, que contó con la participación de bandas como Metallica o U2. Actualmente, Warner, a través de su sello Rhino, está reeditando la discografía completa de la banda.