«Estoy como Rosa de España o la Pantoja, con laringitis aguda», afirma el cantante «Diario de un peatón» es un doble álbum que incluye doce temas inéditos y varias rarezas
12 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Estoy como Rosa de España o la Pantoja, como una tonadillera con laringitis aguda; no es ni siquiera un nódulo o algo operable, la cura implica callarse un mes entero», dijo ayer Joaquín Sabina, tras cancelar su próxima gira y durante la presentación de su nuevo álbum, Diario de un peatón . Pero a Sabina de lo que le apetecía era hablar de este Diario de un peatón , un doble álbum que acaba de salir a la calle, con un primer disco con las catorce canciones de Dímelo en la calle , por el que ha ganado tres Premios de la Música, y un segundo álbum con doce cortes inéditos y dos vídeos de los temas 69 punto G y Lágrimas de plástico azul . La docena de inéditos y rarezas se abre con Ratones coloraos , unas sevillanas compuestas para el periodista Jesús Quintero, que también sirven de cierre de este segundo disco en una versión rapeada, y que forman parte de otro disco en el que participan el grupo Siempre Así, María Jiménez y Javier Ruibal, entre otros. La idea de este Ratones coloraos surgió durante la grabación de Dímelo en la calle , cuando fue a verle su amigo Jesús Quintero y le contó «que iba a hacer un programa nuevo que no tenía título» y le «pidió una sintonía, que él ha convertido ahora en disco; es una locura». También hay curiosidades como Incluso en estos tiempos y Retrato de familia con perrito , grabadas hace quince años y en las que se nota el cambio de voz. Pero él puntualiza: «A mí y a mi público nos gusta mi voz sin maquillar, la que se acepta tal cual es y que se usa con sabiduría y emoción. Que quede claro que lo que voy a hacer con el descanso es recuperar mi mala voz y no otra». Hay otros temas como Benditos malditos al pil pil , una incursión de Sabina en el mundo del baile, la electrónica y el bakalao. «Un Sabina afterhours total, pero con sonetos, porque me gustaría ver a la gente bailando en las discotecas, luego están los perjuicios de los pinchadiscos», asegura. También hay merengue en Ay Calixto , que se quedó fuera de 19 días y 500 noches . «La hice para enviársela a Juan Luis Guerra hace años a ver qué hacía con ella, pero no sucedió porque no lo he vuelto a ver, aunque sigue siendo mi amigo». El disco se edita en un formato especial con pastas duras y un libreto impreso en papel verjurado.