«Muchas cosas que se discuten en España después se ponen en común con las demás academias, como las 2.000 nuevas entradas del Diccionario Panhispánico de Dudas».
12 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Nada de candidaturas ni de propuestas. La Real Academia Española no funciona de esta forma» «No quiero ni puedo prescindir de la Universidad de Santiago. A lo mejor la universidad sí, pero yo no» «La velocidad de crucero que llevamos es bastante razonable. Es un trabajo que requiere invertir tiempo» El catedrático de Lingüística española de la Universidad de Santiago Guillermo Rojo Sánchez no sabe si es el primer gallego que, en su condición de académico de la lengua española, ocupa el cargo de secretario de la centenaria institución: «La verdad es que no sé si soy el primero, aunque es posible que sí. Lo comprobaré». Lo que no deja lugar a dudas es que se trata de uno de los miembros actuales de la RAE más activos y dinámicos, y que su elección garantiza, como señaló el presidente de la Academia, García de la Concha, la labor de continuidad de los grandes proyectos que la institución tiene en marcha, entre los que figura el Banco de Datos del Español, al que Guillermo Rojo contribuyó de forma relevante. Elegido por mayoría absoluta de los 21 académicos asistentes al pleno celebrado el pasado jueves, Guillermo Rojo ocupa la vacante producida en este cargo tras el fallecimiento de Domingo Yndurain y, de momento, por el tiempo que le quedaba a éste del período reglamentario de cuatro años, hasta diciembre del 2005. Estatutariamente, puede ser reelegido para un segundo mandato. -¿Qué significa ocupar este cargo? -Responsabilidad y renovación de la confianza que depositan en mi numerosos compañeros académicos. Y, por supuesto, un honor.-¿Cómo se plantea la candidatura a secretario?-Nada de candidaturas ni de propuestas. La Real Academia Española de la lengua no funciona de esa forma. Es el ambiente que se crea, en el que la gente habla, conversa y se procede a una elección directa. Es algo muy interesante. La Academia se rige por un ambiente que no es extrapolable a otro tipo de instituciones, no funcionaría. -¿Cuáles son sus funciones? -Pues las habituales de la secretaría de cualquier institución y con las peculiaridades que son propias en cada situación. Pero en todo caso, el secretario es el fedatario de los acuerdos plenarios, se ocupa de cuestiones organizativas, de la coordinación de las comisiones del pleno, de los proyectos, de ejecutar decisiones, de las relaciones con las otras academias... -¿Tendrá que ralentizar su actividad científica? -No, espero que no. Son labores compatibles, y he recibido ofertas de ayuda y colaboración por todas partes -¿Tampoco afectará a su dedicación docente en la Universidad compostelana? -Seguiré con mis clases, por supuesto. No quiero ni puedo prescindir de la Universidad de Santiago. A lo mejor la Universidad sí, pero yo no. Seguiré repartiendo la semana entre Santiago y Madrid, porque hay cosas que puedo resolver o gestionar desde Madrid y viceversa. Con los medios de que disponemos actualmente es fácil.-Y porque la Academia es como una gran elefante, que se mueve pero...-La velocidad de crucero que llevamos es bastante razonable. Cuando la Academia lo hacen las veintidós academias de la lengua española de Sudamérica, Estados Unidos y Filipinas. Es un trabajo que requiere invertir tiempo, porque muchas cosas que se discuten en España después se ponen en común con las demás academias, como se acaba de hacer durante una semana con el paquete de 2.000 entradas del Diccionario Panhispánico de Dudas . Este proceso es el mismo que se aplica a la Gramática y al Diccionario de la Lengua Español.