La formación lucense se distinguió por buscar nuevas vías de expresión en el folk, que los llevó a mezclar instrumentos tradicionales con otros propios del rock
30 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Metimos batería, guitarra eléctrica y teclados porque queríamos hacer algo más evolucionado» «Creo que hicimos un tipo de música que ningún grupo gallego había hecho anteriormente» Un miembro de Taranis participó en un grupo como O carro, que llegó a grabar un disco con la orquesta de RTVE ?ntes de hacer historia como miembro de Taranis, Pedro Vila participó en otro de los proyectos más originales de la historia sonora del país: O carro. Vila formaba parte de ese trío, que llegó a grabar un disco (titulado Manifesto ) con la orquesta de Radio Televisión Española con un director de la talla de Eduardo Leiva al mando. Corría el año 1976, y en ese álbum participaron músicos del nivel de Pedro Iturralde (uno de los mejores saxofonistas de España). O carro se benefició del prestigio comercial que la música vocal gallega había tenido tras el bum de ventas que habían supuesto los discos de Andrés Dobarro. Vila tenía en ese momento dicienueve años, y ese debut de lujo en la escena musical le ayudó a montar, junto a músicos como Manuel Pajón, una nueva banda: Taranis. Evolución sonora Taranis se planteó desde su creación en 1980 «intentar hacer algo más evolucionado de lo que en ese momento se estaba haciendo dentro del mundo del folk», explica Vila. «Por ese motivo metimos instrumentos como la batería, la guitarra eléctrica o el bajo», añade. Las premisas artísticas de Taranis pasaban por utilizar las cadencias rítmicas de la música tradicional del país y fusionarlas con estilos como el rock, el funk o el jazz.Con su primer disco, que produjo la compañía gallega Ruada bajo el título de Ith-Gael en 1980, Taranis comenzó a sonar en la radio y televisión debido a que sus canciones se utilizaban frecuentemente como sintonías de los programas. Cincuenta conciertos En pocos años, la formación lucense se había convertido en una de las bandas de folk que más conciertos ofrecía en España, alcanzando generalmente la cifra de cuarenta o cincuenta actuaciones por año. En 1990, tras la grabación de su tercer disco ( Sinfonía do Cebreiro ), Taranis decidió cesar en su actividad artística que, según Pedro Vila, tuvo el mérito de «contar con una personalidad propia, ya que hicimos un tipo de música que ningún grupo gallego había explorado antes. Mejores o peores puedo decir que fuimos originales». «Aportamos nuestro granito de arena culturalmente hablando, aunque al final nos separamos por diversas circunstancias, en donde entraban temas familiares y económicos», añade.A pesar del final de Taranis, su espíritu transgresor sigue vivo en los proyectos musicales de ex miembros de la banda como Pedro Vila, que actualmente participa en un original proyecto musical junto a músicos bielorrusos y cubanos. La querencia por ser distinto continúa.