Una gira que alimenta la nostalgia de los sesenta

Camilo Franco BARCELONA

TELEVISIÓN

28 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La sombra de los Beatles es alargadísima. Anda a vueltas con ella Paul McCartney en su gira mundial que ayer recaló en Barcelona. El músico británico llenó de entusiasmo a las 18.000 personas que acudieron a su primera cita catalana. A juzgar por la reacción de los espectadores, interesó más el Paul McCartney que perteneció a los Beatles, aunque ya no agite el flequillo, que el solitario de los 70 y 80. El ex beatle es exactamente lo que parece, un abuelete con marcha, con mucha música en sus manos, capaz de animar cualquier fiesta sin malos rollos. Los momentos estelares de la noche de ayer rondaron a las viejas canciones firmadas por su ex socio Lenon. «Blackbird» El pabellón se puso de pie para escuchar en solitario y con su guitarra acústica Blackbird . McCarteney reservó para el final su lista de éxitos de toda la vida, Hey Jude , Let it be y, por supuesto, Yesterday . La banda que acompaña a McCartney es disciplinada, y atenta a su jefe como un marine en Irak. A pesar de todo, el sonido sigue las máximas de un grupo de rock and roll, aunque sin muchas variaciones, porque al músico lo que le gusta es que el público pueda seguir exactamente las canciones como las recuerda.McCartney alimenta la nostalgia de quien no pudo ver a los cuatro muchachos de Liverpool. Su música no suena ahora como en los años sesenta, igual le falta un poco de la ingenuidad de aquella década, pero es lo que queda.