Tras un largo silencio discográfico, la veterana cantante vuelve a la carga con un álbum de versiones de clásicos del rock
16 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Bonnie Tyler, nombre artístico de la galesa Gaynor Hopkins, posee una voz rasgada y arenosa que hacen de ella una de las intérpretes más reconocibles del pop británico. En los años setenta y ochenta, rompió las listas de ventas con temas como It's a heartache o Total eclipse of the heart . Tras cuatro años de silencio, el año pasado regresó con fuerza publicando cuatro nuevos álbumes. Su último trabajo es Heart Strings , un álbum con trece versiones de clásicos del rock y acompañamiento orquestal. - ¿Cómo define este disco? -Yo diría que es muy variado, porque hay baladas, canciones más animadas, blues, gospel... Todo ello acompañado por una fantástica banda de rock y una orquesta de 76 instrumentos. -¿Está satisfecha con el resultado? -Mucho, ha quedado incluso mejor de lo que esperaba. Además, fue muy divertido grabarlo, elegir los temas. Antes no solía escuchar mis discos, pero con este estoy tan contenta que sí lo hago. -¿Por qué ha elegido estas canciones? -Las seleccioné junto a los miembros de mi banda. Estamos juntos desde hace más de 15 años y nos conocemos muy bien. Sabemos lo que nos gusta, así que fue muy divertido, todos diciendo «¿por qué no probamos con esta?». El único problema es que me daba respeto interpretar algunas canciones, como la de U2, porque creo que son el mejor grupo del mundo. -¿Qué espera del disco? -Para mí sería fantástico volver a entrar en las listas de éxito, porque eso me permitiría ir de gira con mi banda. Eso es lo que más me gusta, subir al escenario y hacer música con mi grupo. Yo no elegí esta profesión para hacerme famosa, sino para cantar. -Si hay gira ¿actuará en España? -Me encantaría. Tengo ya 14 actuaciones firmadas en Alemania, y mi idea es llevar después la gira a más países. -Pero no será fácil interpretar estos temas en directo, con una orquesta filarmónica en el escenario. -La idea es que la orquesta me acompañe sólo en algunas grandes ciudades. De todos modos, no creo que sea tan difícil. Al menos no para mí, yo sólo tengo que subir al escenario y cantar. -¿Cómo fue la experiencia de grabar con orquesta? -Fantástico. Lo que hicimos fue grabar por separado mi voz y los instrumentos. Mientras ellos tocaban, yo les acompañaba con mi guitarra y cantando, para que captaran la cadencia. Luego, cuando la parte orquestal estuvo terminada, pusimos mi voz. -Sus dos últimos discos son álbumes de versiones, una especie de homenaje al rock clásico. ¿Significa eso que no le gusta la música que se hace ahora? -No, me gustan muchas cosas nuevas. Pero tengo muy claro cuál es mi público. No me veo en un escenario intentando competir con esos grupos para adolescentes. -Pero mucha gente joven apenas la conoce. ¿No le gustaría conectar con esas nuevas generaciones? -Me encantaría. De hecho, en mis últimos conciertos me estoy dando cuenta de es que cada vez vienen más jóvenes. -¿Cuáles son sus próximos proyectos? -Lo próximo que grabaré será un disco de blues. Lo que no sé es cuándo será.