INTERFERENCIAS
11 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LOZANO anunció un bloque de «doce minutos» de publicidad cuando el Especial Eurovisión de Operación Triunfo II se acercaba al par de horas de emisión. Perfecto, avisando no traicionas. Cautivado por tal alarde de sinceridad, pasamos a fiscalizar tan contundente paliza. Al final resultaron sobre quince minutos para ¡cuarenta y un spots! La-madre-que-los-pa...-nconqueso... Claro que eso es una pasta gansa. La Primera se sabía dueña de varios millones de audiencia, y de mulos sería renunciar a ese bocado. Quien más, quien menos, aprovechó para hacer un pis, o en el mejor de los casos para debatir el nivelón de los temas expuestos a la votación popular con la propina de seis mil euros de premio, cantidad notablemente ridícula considerando la astronómica caja que cerrarán entre anteayer y el próximo lunes. ¡Qué país! Sorpréndanse. Aparte unas gafas anunciadas por partida triple, y aparte los promocionales de TVE o los de coches, fondos de inversión, telefonía, gas, tarjetas y cremas, se colaron algunos dirigidos con prioridad a la chavalada que a esa hora ya debiera estar soñando con angelitos... Señores, ¡las doce de la noche! Comieron galletas con Gassols, tomaron yogures, compraron huevos-sorpresa y hasta unos donuts. Ahora bien, tan plurales deben ser quienes siguen a Lozano y su tropa que también utilizaron bayetas, una gama de productos de limpieza, y lechugas frescas. Visitaron Andalucía, claro. Y aprovechando que el Miño pasa por Ourense se reservaron compactos OT y unas patatas con cromos OT y unos vídeos OT . ¡Qué bonito!