Con seis años, el azar le llevó a rodar su primera película, Mar brava , y se recuerda como pez en el agua, feliz. Después, unos títulos fueron enlazando con otros para esta actriz vocacional que ya es una veterana en plena juventud. María Adánez, compañera de trabajo de Emilio Aragón en la serie Javier ya no vive solo, de Telecinco, tiene una acreditada carrera que se ha forjado en los tres medios: cine, teatro y televisión. En teatro, representa ahora junto a Emilio Gutiérrez Caba la comedia El príncipe y la corista . En cine, acaba de participar en El lápiz del carpintero , basada en la novela homónima de Manuel Rivas. -Dicen que a los niños actores se les priva de una infancia normal. -Sí, pero yo les agradezco a mis padres que me retiraran del cine durante un tiempo para que siguiera mis estudios. He hecho vida de barrio y jugado con mis amigas en la calle. Lo que todas las niñas, que son cosas fundamentales. -¿Qué cualidades cree que ven en usted? -Me llaman porque les gusta mi trabajo no porque me haya puesto de moda o porque sea una sex symbol . -¿Es importante la intuición cuando se interpreta? -Sí y el sentido común. -Dicen que la tele da popularidad y el cine prestigio. -No se pueden poner etiquetas. Muchas veces los actores no podemos elegir nuestras carreras, pero lo importante es que te puedas mover en los tres medios. ¿Que da más prestigio el cine? Puede ser, porque no estás tan expuesto como en la televisión, con el cine guardas cierta magia, algo de misterio. Pero los actores somos unos currantes y trabajamos donde nos llaman. -¿No ha encontrado buenos papeles en el cine? -He encontrado buenos papeles, pero no en el momento adecuado ni con los mejores productores. Ese buen papel en mi carrera está por llegar, de la misma manera que me han regalado un papel maravilloso en el teatro con El príncipe y la corista , que es entrar por la puerta grande, al lado de Emilio Gutiérrez Caba. Es un papel que han representado actrices como Vivien Leigh o Marilyn Monroe y en el que he encajado por la frescura, la energía o la espontaneidad. -También en la televisión ha encontrado un buen oponente con Emilio Aragón. -Le admiro profundamente. Es un ser excepcional, muy trabajador y estar a su lado enriquece. Fue uno de los alicientes por lo que me decidí a trabajar en la serie. Emilio es el rey Midas de la televisión. Estoy deseando que la serie se desarrolle para que evolucione mi papel. Emilio es un actor que me gusta, resuelve las situaciones con una facilidad pasmosa y tiene un gran sentido del humor. -La televisión se ha convertido en un medio de supervivencia para muchos actores. -Gracias a Dios, porque no todos los actores podemos vivir del cine o del teatro. La profesión es muy inestable, pero yo no me veo en una oficina.