Isabel Coixet es como una isla dentro de la cinematografía española. Le gusta rodar fuera, con actores cotizados y dándole un sello de autor a su trabajo, como acaba de hacer con Mi vida sin mí , única presencia española a competición en la Berlinale, firmada por esta mujer que dice: «Me cuesta contar historias de aquí y ahora». Mañana, lunes, se proyecta en Berlín Mi vida sin mí , que llegará a las pantallas españolas el próximo 7 de marzo. Isabel Coixet confiesa que la Berlinale le gusta por lo que supone de «escaparate», aunque también le asusta un poco el alto nivel de este año. «Podría haberme tocado otra edición más fácil», dice esta catalana que es consciente de la audiencia tan crítica a la que se enfrenta en el festival: «He visto a gente salirse en masa en otras películas y a los directores llorando, así que sólo espero que la película conecte con el público». Para el guión de Mi vida sin mí , Isabel Coixet partió de un cuento que descubrió en un aeropuerto. «Me enamoré del relato y de la heroína y, aunque intentaba hacer otras cosas, siempre volvía a él, porque veía que podía salir una buena película, una interpretación mía de ese relato», explica Coixet, quien en medio de la conversación deja caer que le propusieron dirigir Las horas , una de las películas favoritas de cara a los Oscar. «Dije que no, porque ésa es una novela tan buena que no le veía sentido llevarla al cine». Mi vida sin mí narra la historia de una joven madre de familia y con escasos recursos económicos que no ha podido disfrutar de su existencia y a la que, un día, le dicen que le quedan apenas dos meses de vida. En ese corto tiempo, ella intentará vivir todo aquello que no le ha sido posible hasta entonces.