En medio de bromas, Hugh Grant y Sandra Bullock hablaron en Madrid de su último trabajo, el amor entre un millonario y una abogada comprometida
22 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El próximo 21 de febrero se estrena en toda España Amor con preaviso (Two weeks notice), una nueva producción del rodillo norteamericano, que, si nos atenemos a los resultados de taquilla norteamericana (ha recaudado 86 millones de dólares en cinco semanas), será un éxito en nuestro país. Los protagonistas de esta historia de amor tan previsible, Hugh Grant y Sandra Bullock, estuvieron ayer en Madrid para presentarla. Con casi una hora de retraso, las dos estrellas de Hollywood se mostraron encantados, sonrientes y especialmente bromistas con los periodistas. Amor con preaviso , escrita y dirigida por Marc Lawrence (Miss agente especial), cuenta la historia de un supermillonario, Mr. Wade (Hugh Grant), dueño de una superpoderosa inmobiliaria en Nueva York, que un día decide contratar a una asesora legal, la abogada Lucy Kelson (Sandra Bullock), una gran defensora de las causas sociales y que siempre ha luchado contra personas como su nuevo jefe. Sobre los parecidos que pueda haber entre la abogada Kelson y Bullock, ésta comentó: «Siento una gran pasión por los movimientos que defienden causas sociales, aunque prefiero defenderlos de una manera más anónima». A la misma pregunta, Grant reconoció: «Jamás he abogado por una buena causa, ni siquiera he reciclado nada, salvo mis calzoncillos», bromeó. Cuando La Voz de Galicia le preguntó al actor si, al contrario que su personaje, él defendía el movimiento antiglobalización, el actor, en primer lugar, se cuestionó si la pregunta tenía algo que ver con el hundimiento del Prestige , y, a continuación, respondió: «Cuando llego a países nuevos y veo un McDonald's en la calle principal, me da pena ver que lo que se exporta es comida basura». Y añadió: «Estoy a favor de las leyes antiglobalización tan draconianas». La guerra y el poder Ante la inminente guerra contra Irak, Sandra Bullock, reacia a contestar en un principio, se animó tímidamente a decir: «No estoy de acuerdo, pero no sé si tirar la toalla o seguir enfurecida». Sobre la idea del poder, Grant reconoció: «Me encanta la idea de tener poder, pero no creo tener capacidad para ejercerlo porque mis ideas son muy incoherentes, unas son de extrema izquierda y otras de extrema derecha». Ante la perspectiva de interpretar películas independientes, ambos reconocieron que «estarían encantados», aunque, añadió el actor, «película de bajo presupuesto no es sinónimo de buena, y viceversa, ya que para mí Spiderman es una de las diez mejores películas del pasado año». Ambos actores hicieron referencia al reciente Globo de Oro conseguido por Pedro Almodóvar. «Es divino -reconoció Bullock- y creo sinceramente que su aportación a la industria cinematográfica ha mejorado el cine norteamericano». Y prosiguió: «El influjo de muchos cineastas europeos nos ha ayudado a mejorar». Grant se mostró de acuerdo con su compañera de reparto y reconoció que «Almodóvar debería estar nominado siempre entre categorías que no fuesen las de película extranjera». La producción de esta película es también de Sandra Bullock, un papel en el que la actriz dice sentirse muy cómoda, más incluso que en el de intérprete. «Me divierte más que me frustra, mientras que con la interpretación me ocurre justo lo contrario», señaló. Grant, bromeando, le recordó a su compañera que probablemente lo que le gustaba más era el éxito en las taquillas. También hubo momentos para el cotilleo: «Hemos decidido que estamos enamorados -dijo Bullock entre risas- y lo hemos decidido así porque nadie nos cree cuando decimos lo contrario». A Hugh Grant, parecía inevitable, se le preguntó por su ex novia, la también actriz y modelo Liz Hurley, pregunta cuya respuesta cedió caballerosamente a su compañera: «Se llevan muy bien. La verdad es que somos un perfecto triángulo», siguió bromeando Bullock.