«Un actor debe manejar todas las herramientas de su cuerpo»

J. L. Álvarez MADRID

TELEVISIÓN

La atormentada profesora de danza de «Un paso adelante» mantiene un romance con uno de sus alumnos en los nuevos capítulos de la serie de Antena 3

18 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Actriz de larga trayectoria, Natalia Millán ha participado en numerosas películas y montajes teatrales a las órdenes de los mejores directores españoles. Sin embargo, como suele ser habitual, ha sido su trabajo televisivo el que la ha catapultado a la popularidad. Primero fue El súper , al que siguieron otras series como Siete vidas, El comisario o Policías . Ahora da vida a Adela, la atormentada profesora de baile de Un paso de adelante, la serie de más éxito de Antena 3. -¿Qué es la danza para usted? -Ha sido una de las pasiones de mi vida. Fue una de mis ambiciones cuando empecé a estudiar y descubrí que quería ser actriz. Creo que un actor debe manejar todas las herramientas que su mente y su cuerpo le permitan, y ponerlo todo al servicio de ese proceso interpretativo. Aunque lo tenía un poquito aparcado, porque ya hacía bastantes años que no bailaba, he recuperado algo que para mi ha sido muy importante durante un tiempo. Y lo hago con mucho gusto. -¿Qué es más difícil, bailar o interpretar? -Es diferente, pero las dos cosas son muy difíciles. Lo que ocurre es que a la dificultad de la danza se le une que el tiempo juega en contra. Mientras que para un actor el tiempo está a favor, porque es en la madurez cuando utiliza toda la experiencia al servicio de su trabajo, el bailarín tiene una vida muy corta. Es una mariposa. -¿Había bailado sobre un escenario antes de «UPA»? -Empecé a trabajar en comedias musicales. Hice cuatro o cinco seguidas. He hecho un poco de todo. Me moví en la danza contemporánea. -Tras tres temporadas, ¿cómo se afronta esta tercera entrega de «UPA»? -Muy bien. Adela es un personaje complejo, con un pasado difícil, que me hace estar con muchos reflejos. Siempre me sorprende y espero que sorprenda a la audiencia. -¿Es una perdedora? -Refleja una realidad concreta, el de una persona con muchos problemas. Un fracaso profesional motivado por una lesión le hacen convertirse en una persona marginal, metida en la droga, el alcohol y la prostitución. Pero sale adelante, retomando su profesión desde un punto de vista didáctico. -En esta temporada mantiene un romance con uno de sus alumnos. -Pasa mucho en la vida real. Yo he estado enamorada de muchos profesores, aunque la cosa nunca llegó a mayores. Es un proceso que es fácil que se produzca, porque se une la admiración con otras cosas. Es curioso, porque he conocido profesoras de ballet que tenían pareja estable con alumnos mucho menores que ellas, y formaron una familia. -¿Cómo son los jóvenes artistas de la serie? -Tienen mucha experiencia. Son unos profesionales como la copa de un pino. -¿Qué proyectos guarda Natalia Millán en cartera? -Una función de teatro, pero a los actores no nos gusta hablar de esas cosas. -¿Y su último trabajo en cine, «Salvaje»? -Ojalá se estrene pronto. -Como en la película ¿es defensora de los animales? -Soy gran amante de los animales y si esta película no los defendiera nunca la habría hecho. En ella se critica muy duramente a los entrenadores de los perros de peleas, pero en ningún momento se les maltrata o lastima. Todos ha sido mediante juegos.