El informe de la revista de la Academia presenta datos poco esperanzadores En el año 2002 perdió 35 millones de euros, con un descenso del 5% de espectadores
16 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Que el cine español no va bien no es ninguna novedad. La palabra crisis viene sonando en los círculos de la cinematografía desde hace meses y parece que la situación para el futuro no es mucho más alentadora. La Academia de Cine presentó ayer el informe del año recogido en su publicación Academia, con el clarificador titular de Crisis . En rueda de prensa, el vicepresidente de la Academia, Joaquín Oristrell explicó que «hablar de crisis hoy no es original porque estamos en tiempos complicados para todo». Asimismo, recordó que la Academia «no tiene vocación de florero y que, además de organizar los Goya, nos sentimos aglutinantes de los deseos que preocupan a todos los profesionales del cine español». El autor del informe, José María Mozoncillo, explicó la situación a partir de los distintos indicadores que retratan la salud del cine nacional. El número de películas estrenadas ha subido en sólo tres con respecto al año anterior, y éste es el único dato que crece. La recaudación ha bajado un 3% y el cine español ha perdido 35 millones de euros con respecto al 2001. Los espectadores bajaron un 5%, y el motivo por el que las cifras de estos dos últimos datos no tienen una correlación directa, se debe, en gran parte, al gran aumento del precio las entradas. El estado de las productoras tampoco es alentador. Puede decirse que existen dos tipos: las fuertes, que hacen un cine más industrial y que hacen más de una película al año, y las más débiles, destinadas a cine más artesanal, y que muchas veces sólo hacen una película y desaparecen. Sólo siete de cada diez películas son rentables, «y de esto no se escapa ni la Warner», según Mozoncillo. La lectura de todo esto es que el cine es un negocio cada vez menos rentable. En cuanto a las distribuidoras, las diez primeras controlan el 90% del mercado. Y ni siquiera son multinacionales, de hecho están verticalmente integradas con las Majors. La tendencia de todas es a reducir el ciclo de vida de las películas cuanto antes y estrenar así más títulos.