El Festival Mozart continúa explorando el repertorio vinculado al compositor

Jesús Fraga REDACCIÓN

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Las obras del autor salzburgués, Rossini y el Barroco serán los pilares de su programación Al hablar de música clásica es fácil que lo primero en lo que se piense sea en los genios compositores. Pero además de los grandes nombres, la historia se ha ido construyendo en una interrelación de estilos, corrientes, influencias y músicos.

01 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Estas complejas relaciones son las que investiga el Festival Mozart de A Coruña, que sin perder la referencia del autor de Salzburgo, abre un abanico estilístico y temporal que permite conocer el hecho musical desde una amplia perspectiva. La programación para el próximo trienio se asienta sobre Mozart, Rossini y el Barroco, tres direcciones que pretende explorar el festival, el primero sin su creador, Antonio Moral, y con Alberto Zedda como asesor artístico. La cita coruñesa también aspira a consolidar el aspecto vocal del festival, con la referencia del bel canto como brújula. Una máxima antigua dice que la música debe mover los afectos, y con esa premisa entra la vocalidad belcantista, la de una voz virtuosa que se capaz de tocar las emociones y causar sorpresas. El 2003 De Mozart se han programado para este año tres títulos operísticos: Zaide, El rapto en el serrallo , y la gran estrella, La flauta mágica , una producción del Gran Teatre del Liceu de Barcelona y el festival coruñés. Rossini entra con Tancredi, que contará con la dirección de Alberto Zedda, y este capítulo se completa con Imeneo , de Haendel, a cargo del Coro de la Ópera de Cámara de Varsovia y Musicae Antiquae Colleium Varsoviense, y Júpiter y Semelle , del español Antonio Literes, por Al Ayre Español, que ya habían participado en la primera edición del festival con otro título del mismo compositor, Los elementos , en versión concierto. En cuanto a los conciertos y la música de cámara, habrá más Mozart: sonatas, motetes, rondós, cuartetos y serenatas harán disfrutar a los aficionados al compositor. También sonarán grandes obras, como La Creación , de Haydn, y la Misa número 2 en sol mayor , de Schubert, además de piezas de Boccherini, Mendelsshon, Beethoven, Schumman, Hugo Wolf, Chopin y Martín y Soler. Por tanto, Mozart es la figura central de esta edición pero el programa sigue una línea de apertura hacia otros ámbitos que enriquecen la percepción de la obra mozartiana. Esta tendencia se acentúa en las próximas ediciones del festival, y, de forma especial, en el año 2006, que coincide con el doscientos cincuenta aniversario del nacimiento del compositor salzburgués. Paradójimente, se reducirán las obras propias de Mozart en el programa, pero sí habrá ocasión de ver y escuchar composiciones que reflexionan y se inspiran en el austríaco, y que se dilatan en el tiempo, como es el caso de Monteverdi en una dirección y Stravinski en la otra.