Tatu ha vendido más de un millón de discos en Rusia y ahora se apresta a conquistar el mercado europeo y norteamericano aprovechando el impacto de su polémico vídeo
23 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando alguien habla de escándalos y pop todo el mundo piensa en EE. UU. o en el Reino Unido. Ya saben, los vídeos sadomasoquistas de Madonna, las manías de extraterrestre de ese negro blanqueado llamado Michael Jackson o las borracheras agresivas de los miembros de Oasis. Sin embargo, los empresarios musicales de Rusia también han visto el filón monetario que procede de ese binomio infalible que forman la música y la polémica. ¿Y qué se les ha ocurrido para escandalizar a las mentes bienpensantes de todo el mundo? Nada menos que musicar una historia de amor lésbico entre dos colegialas. Las protagonistas del negocio responden por el nombre artístico de Tatu. Bajo el apelativo aparece el dúo integrado por Lena Katina (nacida en 1984) y Yulia Volkova (1985), que en su disco de debú narran los problemas derivados de ser menor de edad y homosexual. El vídeo de su canción All the things she said ahonda en el tema, y en cuatro minutos resume las complicaciones de una relación amorosa con alguien del mismo sexo en un colegio. Las imágenes (el clip se puede contemplar en www.tatugirls.com o en la programación de la MTV) muestran a las dos chicas vestidas con uniformes de escuela, y encerradas detrás de una verja que está rodeada por un grupo de personas adultas de mirada acusadora. La tensión de la escena culmina con un apasionado beso entre las dos adolescentes que, en la letra de la canción, se quejan de la escasa comprensión de la sociedad hacia los homosexuales -«ellos dicen que es un fallo mío, pero yo la quiero tanto»- y de las críticas paternas por sus juegos amorosos -«Papi, mírame. ¿Seré libre alguna vez?»-. Ventas millonarias La táctica ha dado cuantiosos frutos. Tatu ha vendido más de un millón de copias de su primer disco en Rusia, se han convertido en unas de las estrellas de la cadena de televisión planetaria MTV (su vídeo es uno de los más emitidos), y ahora se aprestan a conquistar el mercado europeo y norteamericano, en donde han publicado su single y se han sometido al interrogatorio de revistas, radios y televisiones. Comportamiento obsceno El comienzo de esta aventura polémico-musical comenzó en 1999, cuando el productor televisivo Ivan Shapovalov realizó un multitudinario casting en Moscú destinado a elegir dos chicas para formar un grupo. Lena y Yulia fueron las seleccionadas. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, curiosamente las dos chicas eran ya viejas conocidas, ya que habían sido miembros del grupo infantil Neposedy, del que Yulia (aquí el morbo se dispara) fue expulsada por, según los responsables de la banda, «comportamiento obsceno e intentar corromper a las otras cantantes». Años después, ese denominado «comportamiento obsceno» las ha llevado al éxito. Una muestra de su márketing se pudo ver el 7 de septiembre en el festival de Verona (Italia). El dúo finalizó su actuación en el certamen con un beso de tornillo. Resultado, la prensa italiana le dedicaba páginas y páginas a Tatu. El escándalo vende.