Los tres miembros supervivientes resucitarán el mítico grupo con Ian Astbury (The Cult) como vocalista The Doors enchufarán otra vez los instrumentos en un escenario. Por lo menos, los tres miembros que quedan vivos: el guitarrista Robbie Krieger, el pianista Ray Manzarek y el batería John Densmore. Lo harán bajo la sombra del cantante (y verdadero icono de la banda) Jim Morrison, una leyenda que murió en 1971. El sustituto en el micrófono ofrece, «a priori», garantías de acercarse a las virtudes sonoras del desaparecido. Será Ian Astbury, el vocalista de una de las bandas de rock más sólidas de los últimos veinte años: The Cult. La polémica entre los fans está servida: ¿es lícito que los Doors se reúnan sin Morrison?
18 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El anuncio realizado por Krieger y Manzarek de que The Doors saldrán a un escenario el próximo 4 de septiembre en California significa, con o sin Morrison, la vuelta de unos mitos. La mala salud de John Densmore podría impedirle participar, aunque el batería previsiblemente se incorporaría al nuevo disco que el grupo tiene previsto editar el año próximo. Sus ansias de seguir sin Morrison no son nuevas. Tras la muerte del vocalista en 1971, los tres supervivientes del grupo todavía grabaron dos álbumes ( Other Voices , 1971, y Full Circle , 1972), aunque el peso del compañero desaparecido fue de tal calibre que decidieron disolver la banda en el año 1973. Única actuación Desde entonces, la única actualización del viejo repertorio de los californianos se produjo el pasado año con la edición del disco Stone Inmaculate: The Music of The Doors . En ese álbum reverdecieron viejos himnos como Riders on the Storm o Hello I Love You con la ayuda de un puñado de ilustres como Aerosmith o Stone Temple Pilots. También recuperaron la voz de Morrison al poner música a dos poemas que el cantante había dejado grabados antes de morir. Morrison reforzó su participación en el disco con el tema Roadhouse Blues , en el que estuvo acompañado (milagros de la tecnología), por el recientemente desaparecido gigante del blues John Lee Hooker. Ahora serán los escenarios norteamericanos los que presencien una resurrección que levantará polémica entre los devotos de Jim Morrison.