Lleva más de nueve meses al frente del que es su primer espacio propio en la cadena en la que se dio a conocer, Telecinco, y se ha convertido en el perfecto anfitrión para los personajes que acuden a La noche...con Fuentes y cía, que este domingo cierra por vacaciones con un especial que recoge los mejores momentos y las respuestas más curiosas de «la gente interesante» que durante 36 domingos ha invitado al madrileño teatro Alcázar. Manel Fuentes, que reitera que lo suyo no ha sido un boom , no ha roto el concepto de la entrevista en la pequeña pantalla, pero sí ha revitalizado este género que combina con el humor para conseguir desvelar los aspectos más desconocidos de sus famosos invitados. «El balance de esta primera temporada ha sido muy bueno. Tengo presente las leyes del mercado pero, más allá de las audiencias, considero que La noche... es un éxito porque estoy haciendo el programa con el que había soñado, tengo un equipo compacto y trabajo en total libertad. A mí, salir al aire cada domingo por la noche me parece un triunfo», señala el periodista catalán, que el próximo septiembre volverá a ejercer de jefe en La noche...con Fuentes y cía , que regresará a la parrilla de la privada en el mismo día -domingo- y a la misma hora -al filo de la madrugada- en la que nació. Acaba de ser padre Ex-marciano de Javier Sardá, Manel Fuentes, que acaba de estrenarse como papá, asegura que él sólo ha vuelto al origen de la entrevista con la siguiente máxima: «El importante es el que viene, no el entrevistador. Pienso que el programa ha calado porque es honesto y por los invitados, a los que intentamos poner en un clima de cordialidad y confianza para que se suelten y cuenten cosas distintas. Mi intención siempre es ser un buen anfitrión y, como grandísimos profesionales han intentado lo mismo y han fracasado, pues tengo que decir que me siento muy afortunado», dice este profesional para el que la vía de «los periodistas-estrella» no es el camino a seguir. «En los últimos años se ha olvidado que el protagonista es el que hace las cosas no el que las cuenta. Nosotros cuidamos a las personas que vienen, lo que no es una contradicción con los criterios periodísticos porque aquí no doramos la píldora. Entiendo que mi oficio no es convertirme en estrella. Soy periodista, un trabajador, y tengo muy presente que estoy al otro lado de la mesa», explica Fuentes, a quien se le ha acusado de ser condescendiente con sus invitados. «Prefiero ser condescendiente a maleducado», subraya Fuentes, que de las más de cien entrevistas que lleva en Telecinco escoge la que le hizo al escritor Terenci Moix. «Fue una noche muy emotiva, se dio un paso más allá del show porque se produjo un acto de amor entre Terenci, el público y yo. Terenci, asfixiado por el tabaco, contó su vida y la gente, son sus risas y silencios, demostró lo mucho que le quería».