Alonso Montero, autor de la traducción del texto, apuesta por universalizar al intelectual rianxeiro La tristeza monopolizó ayer la presentación de la obra de teatro «Los viejos no deben enamorase», dirigida por Manuel Guede. La polémica suscitada en algunos sectores por la representación en castellano de una pieza de Castelao ha levantado ampollas entre el equipo directivo, que coincidió en apuntar que Galicia nunca reconocerá el esfuerzo del Centro Dramático Nacional para dar a conocer autores gallegos. El traductor del texto, Xesús Alonso Montero, manifestó que «xa é hora de que Castelao se universalice».
27 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Traen en las maletas el buen sabor de boca de un público y una crítica, en Madrid y Salamanca, a su favor. Son los actores y el equipo directivo de Los viejos no deben enamorarse, la obra de Castelao puesta en escena gracias a la colaboración entre el CDN, el Centro Dramático Galego y el Centro Cultural de la Villa de Madrid. La obra, dirigida por el director del CDG, Manuel Guede, fue traducida por Alonso Montero, quien indicó que «a xente que vai ó teatro non se esquece do castelán. A xira con esta versión ten moito sentido porque xa é hora de que Castelao se universalice». La escenificación en Galicia de la obra de Castelao en Castellano ha recibido duras críticas de la Mesa pola Normalización Lingüística, cuyos directivos convocaron una concentración tras su representación en Pontevedra el 21 de junio y han convocado otra para esta noche, a las 21 horas, en el Auditorio de Galicia, donde tendá lugar la representación. Las reacciones han sido para todos los gustos. Los ediles del BNG en Santiago no acudirán a la representación ya que «non é de recibo que o CDG participe na escenificación en español, cando tanto resta por facer para normalizar a lingua e o teatro do país». Mientras, el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, calificó de «orgullo» que «Castelao se represente en castellano». Lo mismo hicieron los de Pontevedra. Absurdo Xesús Alonso Montero afirmó que aún queda «moito por decirlles ós que están suscitando o debate», añadiendo que el día que se represente en París o Berlín «estará ben visto». Montero hizo un llamamiento para que, ajenos a la «absurda» polémica, «Castelao circule polo mundo dunha vez por todas».