El papiro aparece en un rollo, del cual se ha perdido la parte superior e inferior. Los expertos lo datan en la mitad del siglo I antes de Cristo, en la época que Julio Cesar invadió la costa gallega o las tropas de Pompeyo ocuparon Hispania para combatir a Sertorio en una guerra civil. Se cree que el papiro es de una lujosa edición de la Geografía de Artemidoro de Efeso y que quizás fue dibujado en Alejandría (Egipto). En el texto, Artemidoro de Efeso sitúa a Hispania o Iberia como el territorio entre los Pirineos y Gadara (Bética), que podrían corresponder con la división de las provincias romanas de la Hispania Citerior. La tercera provincia, Lusitania, no figura en dicho mapa porque fue establecida en el año 27 antes de Cristo -después de escribirse el papiro- y se denominó la Hispania Ulterior. Este dato demuestra que el papiro también es anterior a las campañas militares de Augusto y Tiberio para dominar el Norte de Hispania, donde presentaban resitencia varias tribus galaicas del interior, los astures y los cántabros. Grecorromano El mapa ocupa 93 centímetros de alto por 32 de ancho. El papiro muestra unas líneas que parecen representar ríos o carreteras como en los antiguos mapas romanos. Unos signos rectangulares podrían ser pequeños asentamientos. Además, figuran los retratos de dos hombres dibujados con el estilo helenístico que representa a dioses, héroes, reyes, poetas y filósofos. Uno de los retratos pertenece a Zeus.