Se trata de contestar a preguntas de cultura general, tipo crucigrama, en fin, y cuantas más aciertes más ganas. Muy simple: pregunta-respuesta, acierto-euros. Entre las siete y las nueve de la tarde, dan tres. La Primera, El rival más débil (19 horas), un formato que tiene un punto de aparatoso por su efectista escenografía y otro punto de masoca, porque van todos contra todos y la presentadora Nuria González les pone a caldo cuando es pertinente (por cierto, bien por Nuria y su lograda pose de bruja-cara-de-palo). Su ingrediente, la eliminación entre un grupo amplio. La 2, ¡A saco! (21 horas), como más cutrillo, con Paco Vergara intentando animar el cotarro, arrancando con tres concursantes de los que quedarán dos en apretado mano a mano. Por último, Antena 3 con el veterano Pasapalabra (20 horas) y la gallega Silvia Jato aguantando tirón, que ya tiene un público asegurado. Sobran los detalles. Son de esos concursos que buscan también la participación del público desde sus casas, y que son tan viejos como la propia televisión. La chavalada ya está en casa y se puede matar un poco el tiempo. Para estos nada de premio, pero el juego está servido y todos contentos. Mejor así que las muchas trapalladas que la televisión vomita a diario, aunque sea a costa de un tipo de cultura, memorística, casi papagaya. Aquí (en lo de las preguntas) bien podrían elevar el listón, porque si hay pelas por medio, siempre habrá quien se apunte a un bombardeo... de preguntas. redac@lavoz.es