De libertad, 25 años de libertad que conmemora TVE a través de unos microespacios que insertará en sus informativos durante dos semanas. Conste que para quienes conservamos alguna memoria infantil, ya tuvimos en su momento otra celebración, pero aquella era la de El Caudillo y se llamó 25 años de Paz . Era 1964. Algunos la recordarán, con los colegios llenos de vistosos posters de colores, que para unos críos eran la leche en aquellos tiempos de linotipia, que el offset era un lujo. Además la tele era en blanco y negro, así que imagínense. En fin, concretemos, que no era lo mismo aquella Paz que esta Libertad, afortunadamente. Todo lo que sea refrescar la memoria en tiempos tan acentellados (y desmemoriados) como estos de ahora, sobre todo pensando en los más jóvenes, viene bien. Ayer fue la primera entrega, pero, con ingenua franqueza, he de reconocer que no me esperaba que la cosa fuera de bingos, concretamente sobre la libertad que se instauró un cuarto de siglo atrás con el juego de azar. Extraña manera de empezar. Recuperaron imágenes de archivo y vimos a gente patilluda entusiasmada con el bingo. Sacaron a un empresario, resignado de que ya no se jugaba como antes. Una vez en off dijo que en todos estos años cerraron la mitad de los bingos. Filmaron a un ludópata (en penumbra) y el mismo off recordó que entonces no existía la ludopatía. Moraleja: la democracia trajo el juego. Magnífico, pero ya podían haber empezado por otra cosa más edificante. Hace tiempo que La Primera se abonó a la asepsia, no sea que irrite a los de arriba... redac@lavoz.es