Los estonios de Tallin anotarán en su historia doméstica el día en que aterrizó Rosa con su cortejo triunfal . Día grande sin duda, incluida una recepción en el ayuntamiento, que Rosa es Rosa, la ganadora de Operación triunfo , la chica que junto a su coro áulico (la Chenoa, el Bisbal, el Busta...), arrasará el sábado en Eurovisión con ese Europe¿s living a celebration , canción que sin duda pasará a los anales del arte canoro... Conste que desconocía el tamaño de la embajada que-este-año-ganará-por-narices un festival anclado en la memoria del Pleistoceno, pero que, mira tú, resurge de sus fosilizadas cenizas y TVE se lo toma como algo personal. Total que Gente mostró el desembarco en Tallin y la multitudinaria rueda de prensa que para si quisiera el último Nobel de Literatura... De una enjundia de kollóndmiko , que diría un vacilón. En fin. Corramos un tupido velo sobre las preguntas-respuestas de la tal rueda y detengámonos en la pobre Rosa, de hablar castizo y grasia andalú. La pobre con la voz hecha unos zorros, más cascada que el agua del Niágara. Tranquilizó al personal advirtiendo que tenía una semana, que se iría a un iakusi y que el sábado la gente se iba a jartá de iuro (supongo que Europe en inglés...). La entrevistadora de Gente insistió más tarde en lo del yakuzi y la entusiasmada Rosa le aseguró que probá, lo vamo a probá. Hala. ¡Pobre Rosiña! Tan buena chica y venga a agobiarla. Le llevaron a los padres, pero ¿y si no gana y la muñeca se rompe? redac@lavoz.es