La salida de Noemí de la casa de Guadalix da un respiro a los dos concursantes gallegos A pesar de que Telecinco ha intentado «romper» las previsiones con su «Gran hermano», los astros no parecen estar del lado de Pepe Navarro. Arrancó muy bien pero el jueves le ganó de calle «Cuéntame cómo pasó» (TVE-1), que tuvo 6,3 millones de espectadores, frente a los 4,7 del concurso, con expulsión incluida.
13 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La expulsión de Noemí no convulsionó a España, aunque el programa de Pepe Navarro fue seguido por una media de 4,7 millones de personas. Sin embargo, las cifras no dejaron dudas sobre los problemas que tiene esta tercera edición de Gran hermano para captar la atención del público (hasta el tiempo de La Primera tuvo más espectadores de media que el concurso). En cuanto a lo ocurrido en el programa del jueves, la expulsión de Noemí no sorprendió a nadie, y de hecho fue apoyada por el 42% de la audiencia que votó las expulsiones. Fue un respiro para los gallegos, Ness y Javito, que ven ahora un panorama mucho más relajado en los próximos quince días. Y eso que el boy dejó claro que acude al concurso para pasarlo bien, hacerse famoso ¿y que paguen más por ver sus actuaciones¿ y publicitar su restaurante erótico. No es novedad, ya que la propia Noemí dijo que había acudido a la casa para ganar dinero. Todo tan dulce y tierno que empalaga, vamos. Lo que sí dejó Noemí en la casa es una marejada de aúpa, que según ella se traslucirá en un problema gordo: «La que se va a armar» decía el jueves. El motivo es que hay varias personas con mucho carácter y otras que se están dejando llevar pero que en cualquier momento «estallan». Sobre los concursantes, Noemí zanjó polémicas y habló bien de todos, aunque se veía que tenía predilección por unos pocos. Fue curioso cuando Pepe Navarro le preguntó por posibles parejas y ella no fue capaz de ver ninguna. Y de hecho, dijo no haber encontrado a ningún chico especialmente atractivo, si bien el más seductor le parecía Ness («por como habla a las chicas, muy dulce y bajito») y el más encantador, Jorge (el que se proclama soltero y «entero»). De las chicas, destacó a Raquel, que quedó en la casa hecha un mar de lágrimas. Y todos los espectadores pudieron ver a una Carolina absolutamente pendiente de caer bien para no ser expulsada; igual que Kiko, que está buscando un grupo de poder para mantenerse.