El celuloide español busca un hueco

CÉSAR WONENBURGER A CORUÑA

TELEVISIÓN

Los últimos trabajos de los directores españoles más prestigiosos llegan a las pantallas para combatir a las producciones «made in USA» La comunidad cinematográfica española se queja, y no le falta razón. A pesar de sus últimos, puntuales éxitos, el cine «made in USA» sigue acaparando pantallas, lo que dificulta que el público pueda apreciar las propuestas que se paren aquí. Aún así, la industria local persiste en su resistencia numantina, y para después de los Oscar se espera un aluvión de estrenos importantes con denominación de origen hispana. La vuelta del siempre sorprendente Almodóvar («Hable con ella»), la superproducción bélica de Daniel Calparsoro («Guerreros») o la polémica «El embrujo de Shanghai», de Fernando Trueba encabezan la oleada.

20 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Almodóvar no le teme al señor Oscar. Sea porque él ya ha dormido con el tío más famoso de la historia del cine y lo conoce a fondo, o porque el éxito de su anterior Todo sobre mi madre ha contribuido a engrandecer aún más su gigantesco ego, lo cierto es el director manchego no se arruga frente a los desafíos de mentes maravilosas, black hawks derribados y pesadillas lynchianas. Sin esperar a que pase la resaca de las estatuillas, Almodóvar estrenó el pasado viernes su película número catorce, Hable con ella, un drama intimista en clave masculina, esta vez. La cita almodovariana ha marcado el pistoletazo de salida para una nueva hornada de filmes españoles, entre los que sobresale, por cercanía y curiosidad, Guerreros. El nuevo trabajo del director Daniel Calparsoro constituye la primera superproducción bélica del cine español. Polémica filmación Violencia, también hubo -aunque al final la sangre no llegase al río-, en la gestación de El embrujo de Shangai. Recuérdese: la película, basada en la novela de Juan Marsé, la iba a rodar Víctor Erice. Pero el productor, Andrés Vicente Gómez, no quiso saber nada de las exigencias del realizador de El sur y le quitó el caramelo de las manos para dárselo a Fernando Trueba. A modo de venganza, Erice ha publicado en una gran editorial su propia versión del guión, de modo que la gente pueda comparar el trabajo definitivo con lo que pudo haber sido. Aparcada la polémica, que podría resucitar tras el estreno, Trueba tiene ya listo su filme, que llegará a la cartelera el mes próximo. 2.800 extras han sido necesarios para recrear los ambientes de posguerra descritos por Juan Marsé en su obra. Dos adolescentes, Fernando Tielve (El espinazo del diablo) y la debutante Aida Folc protagonizan este regreso a la infancia en una Barcelona que por encanto de la imaginación, a ratos, se transforma en Shangai. Ariadna Gil, Fernando Fernán Gómez y el reciente premio Goya al mejor actor, Eduard Fernández, completan el cuidadoso reparto.