Aunque la euforia de los negocios digitales está en declive y el fenómeno Napster ha tocado fondo, la industria discográfica, reunida en el Midem, sigue apostando por Internet como canal de distribución musical. La tercera edición del Midemnet, celebrada el sábado en Cannes en la jornada previa a la apertura del principal mercado discográfico del mundo, reunió a responsables de multinacionales de telecomunicaciones, tecnología y del disco para abordar los desafíos de la música «on line». Un ámbito en el que Napster, con su sistema de intercambio gratuito de archivos, rompió moldes y llegó a tener, antes de que fuese cerrado por orden judicial, 60 millones de usuarios antes de que las discográficas emprendieran su batalla legal. Los cinco gigantes de la industria discográfica acaban de lanzar, en diciembre, sus propias plataformas de música en la red, eso sí, mediante pago por suscripción y con caducidad de las descargas. «De lo que se trata es de reconducir un modelo de negocio que no evolucionó correctamente», señaló el responsable de Nuevos Medios de EMI, Ted Cohen. «Para ello -agregó- hay que transformar a los napsters (consumidores de música gratis en Internet) en clientes». El reto no es fácil pues, según datos divulgados en el Midemnet, hace sólo un año había un 74% de usuarios de Internet que se declaraban poco dispuestos a pagar por escuchar o descargar música en la red. Otras tendencias que generan amplias expectativas son la «movilidad» -en el Midemnet se presentaron aparatos de última generación- y la radio personalizada.