MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA DE CINE/ EL MISTERIO DEL COLLAR
11 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Cuentan que entre las tres causas que Napoleón consideró como responsables de la caída de Luis XVI y su consorte, María Antonieta, se incluyó LïAffaire du Collier (las otras fueron la falta de intervención en Holanda y la derrota de Rossbach en la Guerra de los Siete Años). Ese asunto es precisamente el núcleo de la trama histórica afrontada en la película El misterio del collar, de Charles Shyer. La película funciona en cuanto a recreación, pero se queda en un pulcro grandes relatos con formato pantalla grande que no tiene en Shyer al director más adecuado para obtener el tono, la atmósfera y los matices necesarios a un asunto que en ningún momento transmite la intensidad necesaria al espectador. Personajes distantes De poco vale una producción brillante, un reparto cuidado e incluso una correcta (aunque previsible) gradación dramática del guión, si los personajes se mantienen distanciados y lejanos. Aunque en el trabajo de Hilary Swank (que no parece un rostro adecuado para el siglo XVIII) se nota voluntarismo, el resto de los personajes no logran afectarnos, sobre todo el del cardenal de Rohan, con un Jonathan Pryce que se sale pero con numerosas dudas en su trazo. Por momentos, Pryce aparece como un todopoderoso intrigante, y, en otros, es un simple monigote que sucumbe a su interés por María Antonieta. A Hollywood se le da mal el género histórico porque sus directores suelen mostrarse muy deficitarios en cuestiones humanísticas. Recrear no consiste solamente en hacer «bonita» y vistosa una trama. Eso es una naturaleza muerta.