NOCHEMOMIA

La Voz

TELEVISIÓN

MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ

25 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Considerando evidente que en Nochebuena mucha gente pasa de tele, salvo coyunturales circunstancias personales o que no haya nada que decirse alrededor de una mesa y su sobremesa, que de todo hay, lo visto anteayer lindó con el patetismo. La Primera, La 2 y TVG se subieron al carro del más de lo mismo, quizá con la subliminal intención de demostrar que el tiempo no evoluciona. Si uno consulta las parrillas de hace una década, comprobará que es así. Antena 3, Tele 5 y Canal Plus, intentaron que pareciera un día casi normal, pero sin esmerarse mucho más, como no fuera salirse del sobado corsé de las galas. Resumiendo: un coñazo, reconvirtieron la Nochebuena en Nochemomia. Hubo un tiempo (hace mucho, mucho tiempo) en que la fórmula resultaba, pero al saturado consumidor televisual del XXI no se le puede venir con un Telepasión 2001 más gastado que la pipa de un indio y en el que salimos hasta el c... de Paloma Lago y Carlos Lozano, y para colmo nos saturaron de duetos chiripitifláuticos, incluido el omnipresente Parada junto a Concha Velasco. O Nochebuena 2001 con Raphael, con el peculiar cantante desplegando otra vez su patético catálogo de excesos gestuales, de un narcisismo enfermizo. ¿Y que decir del Boa Noite, Noiteboa? Un muchísimo más de lo mismo, con el inédito Juan Pardo como oficiante. ¿Y los niños? ¿Y los jóvenes? ¿Es que estos no celebran la Nochebuena?