Una leyenda para conquistar el oscar

M.A. FERNÁNDEZ A CORUÑA

TELEVISIÓN

«Un anillo para gobernarlos a todos. Un anillo para encontrarlos. Un anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas», escribe Tolkien para referirse al poderoso anillo que descubre Bilbo Bolsón y que entrega a su sobrino Frodo para que lo proteja y lo lleve al poderoso mago Gandalf. Es el arranque de la saga de «El señor de los anillos», con la que el neozelandés Peter Jackson se dispone a entrar en la historia del cine y, de paso, en el ránking de la industria al margen de Hollywood. El filme es candidato a 13 oscar.

18 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La comunidad del anillo es, desde antes de su estreno, un fenómeno mediático que se plantea el desafío de superar su primer fin de semana como ganadora de la taquilla. Para ello tendrá que vencer en la dura pugna que mantendrá con las ya astronómicas cifras logradas por Harry Potter y la piedra filosofal, la rival que hay que desbancar en unas Navidades absolutamente globalizadas. El primer golpe de efecto ya está logrado al estrenarse simultáneamente en todo el mundo con 10.000 copias y con el plus de publicidad que eso representa. De esta cifra total de copias, más de 300 corresponderán a España, pero será todavía mayor el número de pantallas que la acogerán mediante el dispositivo interlock, que permite, con una única copia, la proyección simultánea en varios aforos. En Galicia muchas salas agotaron las localidades para las primeras sesiones. La cinta está ambientada en la mítica Tierra Media ideada por John Ronald Reuel Tolkien en 1954 en la trilogía titulada El señor de los anillos, que hasta el momento es un best-seller con cien millones de ejemplares traducidos a 25 lenguas. La primera parte, La comunidad del anillo, respeta la cronología de Tolkien y traslada al espectador a un tiempo y a un espacio imaginarios, un mundo desbordante de fantasía que guarda estrecha relación con una Edad Media en la que habitan variopintos personajes con poderes. Allí se encuentran desde hobbits, enanos, elfos, magos y ents hasta hombres, orcos o los siniestros Espectros del Anillo. Todo ello recreado con un portentoso diseño de producción que ocupó año y medio de rodaje en Nueva Zelanda.