P. ABEJÓN PERFIL
26 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Cuando los periódicos eran las únicas escuelas profesionales de periodistas, Alfredo Vicenti convirtió los suyos en auténticas universidades. Un hombre inquieto por naturaleza, era licenciado en Medicina y Filosofía y Letras, poeta, republicano y liberal. Un hombre de acción. Nacido en Compostela (el 20 de noviembre de 1850), dirigió, en plena juventud, el mejor de los diarios gallegos del momento, La ilustración gallega y asturiana. Cuando se trasladó a Madrid dejó su inconfundible sello tanto en El Globo, de Emilio Castelar, como en El Liberal, diario que dirigió hasta su muerte y al que convirtió en el más difundido y prestigioso de España. Defensor a ultranza de la profesión periodística, se convirtió en promotor e impulsor de la que fue en su día la primera Asociación de Periodistas de Madrid. Discreto y sencillo, no quiso acaparar nunca protagonismos indebidos, lo que le llevó a morir sin una posición económica. Pasó por la política por idealismo, primero como diputado por Málaga (1910) y finalmente por el distrito de Órdenes (1913). Fue el primero en utilizar el término «regionalista» y supo conjugar a la perfección ser gallego y español.